
El Recinto Ferial de Calatayud ha vivido un fin de semana histórico con la celebración de su primera Feria de Antigüedades, una cita que ha logrado atraer a una multitud diversa y consolidar a la ciudad dentro del circuito especializado del sector. Según los datos oficiales registrados por el sistema de conteo de la instalación, más de 4.000 personas recorrieron los pasillos del recinto, validando la apuesta del Ayuntamiento bilbilitano por diversificar su oferta cultural y económica.
La iniciativa, impulsada por el departamento de Ferias del consistorio en colaboración con el Grupo Ferias Huesca, reunió a un total de 30 anticuarios procedentes de Aragón, Cataluña y Castellón. Durante las jornadas del sábado y el domingo, los asistentes pudieron disfrutar de una cuidada selección de piezas que incluía desde objetos únicos de gran valor patrimonial y filatelia hasta artículos asequibles para todos los bolsillos, cumpliendo con el objetivo de ser un evento abierto tanto a coleccionistas expertos como al público general.
Mar López, concejal delegada de Ferias, destacó la importancia de esta alianza con la marca oscense tras la visita de su gerente, José Vicente, quien quedó impresionado por las instalaciones bilbilitanas. La edil subrayó que este tipo de encuentros no solo enriquecen la agenda de la ciudad, sino que actúan como un motor de dinamización para la hostelería y el turismo local, atrayendo a visitantes de fuera de la comarca.
Con este éxito de participación, la Feria de Antigüedades se suma a la renovación del calendario ferial de Calatayud, que en los últimos tiempos ha incorporado eventos como la feria del Vermú, el Mercado Navideño o la feria del Empleo. La excelente acogida de esta primera edición reafirma la capacidad del municipio para organizar encuentros profesionales y empresariales de primer nivel, ofreciendo espacios versátiles y una atención personalizada que posicionan a la capital bilbilitana como un referente en la organización de eventos en la región.








