
La avenida de San Juan el Real ha recuperado uno de sus locales más emblemáticos. Tras diecisiete años con la persiana bajada, el mítico establecimiento ha vuelto a la vida desde principios del pasado mes de marzo bajo el nombre de Bar Pica Tapa «La Variada». Al frente de este ambicioso proyecto se encuentra Begoña, una emprendedora con amplia experiencia en el sector que ha decidido apostar por Calatayud para ofrecer una propuesta basada en la cercanía y la calidad.
El local ha generado una gran expectación gracias a su novedoso menú del día, que por tan solo 15 euros ofrece una experiencia culinaria completa basada en la cocina casera y los sabores típicos de la zona. Esta propuesta, disponible a mediodía durante los lunes, martes, jueves y viernes, permite a los comensales elegir entre cuatro opciones de primero, cuatro de segundo y cuatro postres. El precio incluye además el pan, el postre y la bebida, pudiendo optar por agua, vino o una caña de cerveza.
Una carta que celebra el producto local
Más allá del éxito de su menú diario, el establecimiento cuenta con una variada carta de raciones, tostadas y los populares «camperos». Sin embargo, el plato que se ha convertido en la auténtica seña de identidad de la casa es el Campero de Ternasco de Aragón, una receta que ensalza el producto estrella de la región acompañándolo de patatas panadera y un toque de ali-oli.
Servicio adaptado a cada momento
La filosofía de Begoña para este nuevo «La Variada» es convertirse en un punto de encuentro donde el cliente encuentre lo que busca a cualquier hora. Mientras que el menú del día protagoniza las mañanas entre semana, las noches y los fines de semana se reservan exclusivamente para el servicio de carta.
Además, el bar planea ampliar su oferta próximamente con la venta de pollos asados para llevar, reforzando así su compromiso con un servicio de calidad y proximidad en una zona de gran tránsito diario.








