
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Calatayud acentuó en la tarde de ayer la importancia de la unión y el trabajo colectivo durante la entrega de una réplica del título de Fiestas de Interés Turístico Nacional de San Roque a la Cofradía de San Roque y a la Federación de Interpeñas. El acto, encabezado por el alcalde bilbilitano, José Manuel Aranda, sirvió para homenajear a todas las personas y entidades que, generación tras generación, han hecho de esta celebración una cita emblemática para la ciudad.
Este emotivo encuentro da continuidad al reconocimiento oficial otorgado por el Ministerio de Industria y Turismo el pasado 25 de septiembre —tras la resolución firmada a finales de julio por la Secretaría de Estado de Turismo y su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado—. Con la entrega de estas copias, la institución municipal ha querido destacar tanto el fervor religioso preservado por los cofrades como el impulso popular de las diez peñas que, desde la década de 1950, transformaron las fiestas en un evento multitudinario de gran proyección exterior.
En un momento especialmente significativo, el presidente de Interpeñas, Gerardo Bernal, y la presidenta de la Cofradía, Isabel Muñoz, recogieron el distintivo antes de ceder el relevo en sus responsabilidades. Durante su intervención, el regidor bilbilitano subrayó la profunda emoción que se transmite de padres a hijos en torno a San Roque y puso en valor el esfuerzo coordinado durante el proceso de tramitación, citando en especial la labor del concejal de Festejos en aquel momento, Héctor Sarriá, para recopilar la documentación, fotografías y testimonios que demostraron la singularidad, autenticidad y arraigo cultural de esta festividad.









