
La música y la cultura de Calatayud están de luto. La Coral Bilbilitana ha comunicado el doloroso fallecimiento de Pedro Hermosilla, su emblemático barítono, quien era además el miembro más antiguo en activo y el último de los fundadores de la agrupación que continuaba sobre los escenarios.
A través de un emotivo mensaje en sus redes sociales, sus compañeros expresaron su profunda tristeza ante una pérdida que deja un vacío irremplazable en el grupo. «Nos levantamos con el corazón roto… no damos crédito a esta noticia y nuestras lágrimas no hacen más que brotar», compartieron desde la entidad musical, destacando el carácter entrañable de su histórico compañero.
Una vida de entrega absoluta a la música coral
Con la partida de Hermosilla, la Coral Bilbilitana se queda simbólicamente «huérfana» tras 68 años de historia, una trayectoria en la que el veterano barítono fue un pilar fundamental. Sus compañeros lo recuerdan no solo por su «voz inconfundible, discreta pero segura», con la que marcaba el compás de cada obra, habanera e himno sacro, sino también por su incombustible entusiasmo, el cual mantuvo intacto «con la ilusión del primer día».
Más allá de su calidad vocal, Pedro Hermosilla se distinguió por su faceta como el gran cronista y guardián de la memoria de la agrupación. Dedicó décadas a recopilar las vivencias del coro, registrando minuciosamente fechas, participantes, anécdotas, fotografías y recuerdos de cada concierto y viaje realizado. Su puntualidad, su constante apoyo a otras corales locales y visitantes, y su orgullo inquebrantable por «Su Coral» lo convirtieron en un referente de compañerismo y dedicación.
Condolencias y un adiós eterno
El emotivo comunicado también ha servido para enviar un cálido abrazo y el más sentido pésame a toda la familia del fallecido, haciendo especial mención a sus hijos y a sus nietos, por quienes sentía una verdadera devoción, recordando con cariño a su pequeño «secretario» y a su nieta, a quien acompañaba orgulloso en sus audiciones de flauta.
Sus amigos de la agrupación se despiden con la promesa de volver a cantar juntos en el recuerdo melodías que forman parte de su identidad compartida, como La Paloma Blanca o la Habanera Divina, piezas que solían amenizar sus viajes en autobús. «Un beso allá en trocitos de cielo donde vayan las voces bonitas como la tuya», concluye el sentido homenaje de una agrupación que, junto a su querido banderín, hoy llora la marcha de una de sus figuras más grandes.








