
La UNED de Calatayud ha celebrado en Zaragoza las primeras Jornadas sobre Salud Mental Adolescente: retos actuales y herramientas preventivas, un encuentro que ha reunido a más de 150 participantes del ámbito académico, sanitario, educativo y social con el objetivo de reflexionar sobre uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: el bienestar emocional de adolescentes y jóvenes.
Desarrolladas durante los días 8, 9 y 10 de abril, las jornadas han despertado un notable interés y han contado con una participación muy activa del público asistente, tanto en las conferencias como en las mesas redondas. Desde la organización, el balance es muy positivo, tanto por la asistencia registrada como por la calidad de las aportaciones y del debate generado.
El acto inaugural contó con la participación de representantes de distintas instituciones y entidades, entre ellas la UNED de Calatayud, el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación Provincial de Zaragoza, el Colegio Profesional de Psicología de Aragón (COPPA), la Federación Salud Mental Aragón, ASAPME y la Asociación de Psicopedagogía Aragonesa. Su presencia puso de relieve la necesidad de una respuesta coordinada ante la realidad de la salud mental en la adolescencia.
A lo largo de las tres jornadas se abordaron algunas de las principales cuestiones que afectan al bienestar emocional de la población joven, desde un enfoque preventivo, comunitario e interdisciplinar. La primera sesión puso el foco en la educación emocional como factor de protección, subrayando la importancia de trabajar las competencias emocionales de forma continuada en las distintas etapas educativas como base del desarrollo personal y psicológico.
La segunda jornada centró la atención en el incremento de las conductas adictivas comportamentales en adolescentes, especialmente las vinculadas al uso de pantallas, el juego, la pornografía o dispositivos como los vapers. Los especialistas coincidieron en advertir de que muchas de estas dinámicas se inician a partir de hábitos aparentemente normalizados que, de forma progresiva, pueden derivar en problemas complejos y de difícil abordaje.
La tercera y última jornada estuvo dedicada al suicidio y la conducta autolítica, una realidad especialmente preocupante. En este contexto, se recordó que el suicidio constituye en España la principal causa de muerte no natural, lo que refuerza la necesidad de seguir avanzando en prevención, detección precoz e intervención temprana.
De forma transversal, durante todo el encuentro se insistió en que la salud mental adolescente debe entenderse como una prioridad compartida por las familias, el sistema educativo, los servicios sanitarios, las entidades sociales y las instituciones públicas.Asimismo, diferentes participantes señalaron la insuficiencia de recursos especializados en salud mental como uno de los principales retos pendientes.
Las mesas redondas permitieron profundizar en la realidad cotidiana de adolescentes y jóvenes desde perspectivas complementarias, incorporando aportaciones de la psicología, la educación, el trabajo social, la intervención comunitaria y los medios de comunicación.
Con esta iniciativa, la UNED de Calatayud refuerza su compromiso con la generación de espacios de encuentro, reflexión y aprendizaje compartido en torno a cuestiones de especial relevancia social, y reafirma su implicación en la promoción del bienestar emocional y la salud mental en la adolescencia.









