
Calatayud se viste hoy de primavera con una iniciativa cargada de talento e inclusión. El Colegio de Educación Especial Segeda celebra una nueva edición de su ya tradicional Mercadillo Segedano. La cita tiene lugar en la explanada de la Pera, donde el alumnado instalará sus puestos para ofrecer a los bilbilitanos el fruto de todo un trimestre de esfuerzo y creatividad.
Desde el curso pasado, el centro ha apostado por sacar esta actividad a la calle de forma trimestral. El objetivo principal es claro: dar visibilidad a las capacidades y habilidades únicas de los estudiantes, rompiendo barreras y acercando su trabajo al corazón de la ciudad. Entre los productos expuestos, los visitantes pueden encontrar una variada selección de artesanías, decoraciones, pulseras, marcapáginas, imanes y plantas cuidadosamente cuidadas en el colegio.
Lo más destacado de esta jornada es el papel protagonista de los alumnos. No solo son los creadores de los objetos a la venta, sino que son ellos mismos quienes se encargan de atender directamente al público. De esta manera, ponen en práctica habilidades fundamentales para la vida diaria, como la comunicación, la gestión del dinero y la atención al cliente.
El dinero recaudado a través de estas ventas se destina íntegramente a seguir desarrollando las capacidades del alumnado, permitiendo que el proyecto educativo del centro continúe creciendo.









