📸 Miguel, el segundo por la derecha, con la placa entregada el pasado año por el Atlético Calatayud

El deporte de Calatayud se encuentra de luto tras conocerse el fallecimiento de Miguel Moncín, una figura imprescindible, fiel colaborador y apasionado aficionado del fútbol bilbilitano. Su partida deja un profundo vacío en los corazones de los seguidores del balón en la ciudad, quienes lo recordarán siempre como parte de la historia viva de sus clubes.
Moncín destacó durante décadas por su vinculación desinteresada con el fútbol local. En los últimos años, volcó su pasión en las redes sociales, donde se convirtió en un auténtico cronista del pasado a través de su Facebook personal. Allí compartía con nostalgia y precisión crónicas e historias del CD Calatayud de las décadas de los 50 y 60, rescatando del olvido una época dorada del club y manteniendo viva la memoria futbolística de la localidad.
Su incombustible entrega no pasó desapercibida. El pasado año, el Atlético Calatayud le otorgó una merecida distinción en reconocimiento a su constante colaboración. Este homenaje lo compartió de la mano de su hermano Jesús Moncín, quien continúa pie de campo fotografiando cada partido y capturando la esencia del conjunto bilbilitano en cada jornada. Ambos hermanos han formado un tándem inseparable y muy querido por toda la masa social del club.
Tras confirmarse la triste noticia, las muestras de condolencia no se han hecho esperar por parte de los clubes locales, como la E.F.B. Calatayud, el Atlético Calatayud y el C.D. Calatayud, quienes han arropado de manera pública a su hermano Jesús, así como al resto de sus familiares y amigos en estos momentos tan difíciles.
Para quienes deseen darle el último adiós, la capilla ardiente quedará instalada hoy, jueves 21 de mayo, a partir de las 10:00 horas en el Tanatorio San Antonio. Por su parte, las honras fúnebres y el entierro tendrán lugar mañana en la Parroquia de San Juan el Real. Descanse en paz, Miguel Moncín.








