
La Policía Local de Calatayud ha presentado el balance del dispositivo especial de seguridad desplegado durante las festividades de San Roque, concluidas el pasado domingo. El operativo, orientado a proteger a vecinos y visitantes, prevenir conductas incívicas y asegurar el desarrollo fluido de los actos oficiales, se zanjó con un total de 146 intervenciones en las áreas de ocio, regulación viaria y cumplimiento de las ordenanzas municipales.
Durante todas las jornadas festivas, patrullas uniformadas mantuvieron una presencia constante en el centro urbano, el entorno de las peñas y los espacios de mayor afluencia. En el plano preventivo, los agentes vigilaron parques y zonas sensibles para contener el fenómeno del botellón y erradicar la venta ambulante sin licencia, tramitando además seis actas de infracción por tenencia de drogas en la vía pública.
La movilidad y la seguridad vial constituyeron otro de los ejes prioritarios del despliegue policial. En los controles de alcoholemia dispuestos en las vías de salida de las zonas nocturnas se supervisaron 270 vehículos, resultando cuatro conductores denunciados por vía administrativa tras dar positivo. Asimismo, se establecieron dispositivos específicos para regular la circulación a la salida de las plazas de toros y mitigar el riesgo de retenciones o atropellos.
La labor de la Policía Local abarcó igualmente la cobertura de los actos centrales del programa. Los efectivos coordinaron la seguridad y el flujo de peatones durante momentos clave como el chupinazo, los descensos de las peñas por la calle Rúa Dato, la comitiva tradicional a la ermita de San Roque, la carrera de Autos Locos y la traca final de fiestas. En el ámbito normativo urbano, la supervisión de las ordenanzas municipales derivó en la apertura de 60 denuncias administrativas.








