
El fútbol tiene esa magia única capaz de encoger el corazón de toda una ciudad para, segundos después, hacer que lata al unísono con el orgullo más puro. Hoy no se ha jugado un simple partido de fútbol; se ha escrito una de las páginas más doradas en la historia de nuestra ciudad. El Atlético Calatayud ya está en la primera ronda de la Copa del Rey y el municipal de San Íñigo se prepara para engalanarse y recibir, por primera vez en competición oficial, a un gigante de la Primera División.
La gesta comenzó a fraguarse a cientos de kilómetros de casa, en las frías tierras navarras de Elizondo. Hasta allí, empujados por la fe y el amor a unas siglas, se desplazaron unos 250 valientes aficionados bilbilitanos. Un aliento incesante que transformó el campo del CD Baztán en una extensión del valle del Jalón. Con la ventaja del 2-0 cosechado en la ida, los hombres de Luis Leal sabían que estaban a noventa minutos de rozar el cielo, y no tardaron ni sesenta segundos en demostrarlo.
Apenas arrancaba el choque cuando Vinuesa desató el primer estallido de locura en la grada visitante, mandando el balón al fondo de la red y ampliando la renta global. Aunque el Baztán respondió diez minutos después con un tanto de Elur que ponía el empate en el marcador, la fe bilbilitana permaneció inquebrantable. La recompensa a esa entrega no se hizo esperar: en el minuto 20, Viti volvía a adelantar al conjunto del Jalón, desatando las lágrimas de emoción de una afición que ya empezaba a saberse histórica.
La segunda mitad fue un ejercicio de madurez, garra y saber estar. A pesar de las acometidas de ambos conjuntos y la tensión propia de una cita de este calibre, el marcador no volvió a moverse. Con el definitivo 1-2 en el electrónico y un incontestable 4-1 en el cómputo global de la eliminatoria, el pitido final desató un abrazo eterno entre plantilla y afición. El sueño se había hecho realidad.
Calatayud entera aguarda ya con el corazón en un puño la cita de este próximo lunes a las 17:00 horas. El sorteo que se celebrará en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas dictará cuál de los posibles rivales —Athletic Club, RCD Espanyol, Deportivo Alavés o CA Osasuna— cruzará su camino con el nuestro. Sea cual sea el escudo que visite San Íñigo, la victoria ya es de este equipo y de una afición que hoy, más que nunca, luce con orgullo el blanco y negro en el pecho.









