
La localidad de Villafeliche, en la Comarca Comunidad de Calatayud, ha vuelto a iluminar sus calles con las tradicionales hogueras de San Antón, una festividad que hunde sus raíces en el siglo XVIII y que rinde homenaje al patrón de los animales. Esta celebración no es solo un acto festivo, sino un recordatorio del vínculo histórico del municipio con sus caballerías, esenciales en el pasado para el desarrollo de sus principales motores económicos: la industria de la pólvora, la alfarería y la agricultura.
La tradición se originó como una ofrenda de protección ante una grave peste equina que amenazó con hacer desaparecer a mulas, machos y burros, animales de carga fundamentales para el transporte de productos locales. En señal de gratitud por la supervivencia de los animales, los vecinos mantienen la promesa de quemar los «malos augurios» en grandes fuegos repartidos por el pueblo.
En esta edición, se han encendido un total de siete hogueras en diferentes barrios, convirtiéndose en puntos de encuentro para vecinos y visitantes. Al calor de las brasas, los asistentes han disfrutado de una jornada de convivencia marcada por la gastronomía típica, degustando productos como longanizas, morcillas, chorizos, fardeles y pancetas, todo ello acompañado por el vino de las tradicionales botas.
El Ayuntamiento de Villafeliche ha expresado su agradecimiento a la comunidad por el entusiasmo y la colaboración mostrada, destacando que el éxito de esta noche de hogueras asegura la continuidad de una de sus tradiciones más queridas y con mayor carga histórica para la identidad del municipio.








