
La Diputación de Zaragoza ha dado luz verde al Plan de Inversiones en Municipios con Especiales Dificultades Territoriales o Singulares Afecciones (PIMED) para el ejercicio 2026. Con una dotación económica que asciende a los 1.344.128 euros, esta iniciativa permitirá financiar un total de 41 actuaciones urgentes y necesarias en 26 localidades de la provincia, garantizando que ninguna población se quede atrás debido a condicionantes geográficos o cargas estructurales extraordinarias.
Este programa está diseñado específicamente para dar una respuesta ágil a los ayuntamientos que afrontan situaciones complejas que superan su capacidad financiera en solitario. Las ayudas asignadas, cuyas cuantías y beneficiarios ya se encuentran predeterminados por las bases del plan, se destinarán de forma directa a la ejecución de obras públicas, mejora de servicios de infraestructuras, renovación de equipamientos municipales y la adquisición de bienes esenciales para el interés local. Entre los proyectos planificados para este año destacan la rehabilitación de viviendas, mejoras en el alumbrado público, el mantenimiento de espacios comunitarios y la renovación de vías urbanas.
Dentro de la comarca Comunidad de Calarayud, dos municipios se beneficiarán directamente de estos fondos para mejorar el estado de sus espacios públicos. Por un lado, el Ayuntamiento de Calatayud recibirá una partida de 11.000 euros que se focalizará en los trabajos de renovación del pavimento de la Calle San Miguel. Por otro lado, la localidad de Nuévalos contará con una inyección de 4.500 euros destinada íntegramente a las obras de pavimentación de la Plaza Mosén Antonio Colás.
Desde la institución provincial se ha subrayado que el Plan PIMED consolida el compromiso firme de la Diputación con el reequilibrio territorial y el bienestar de los vecinos, independientemente del tamaño de su municipio. Al escuchar de primera mano las demandas de los alcaldes y actuar allí donde las necesidades son más acuciantes, el plan se erige como una herramienta clave para modernizar las infraestructuras locales y elevar la calidad de vida en todo el entorno rural de Zaragoza.








