
La tragedia ferroviaria ocurrida en la tarde de ayer en Adamuz, Córdoba, ha provocado una profunda conmoción en todo el país y ha llevado al Gobierno de Aragón a decretar la suspensión de toda su actividad institucional durante el día de hoy. El presidente de la comunidad, Jorge Azcón, ha calificado el suceso como uno de los peores accidentes en la historia ferroviaria de España, expresando su máxima solidaridad con las familias de las víctimas y los heridos.
El siniestro se produjo cuando un tren de la operadora Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Madrid con 300 pasajeros a bordo, descarriló e invadió la vía contraria, impactando de forma catastrófica contra un Alvia que se dirigía a Huelva con 184 personas. Según el último balance oficial, la cifra de fallecidos se ha elevado a 39 personas, mientras que los heridos superan los 150, de los cuales 24 se encuentran en estado grave. El ministro de Transportes, Óscar Puente, que se desplazó al lugar del accidente, ha advertido de que estas cifras podrían aumentar debido a la complejidad de las labores de rescate.
La respuesta de la administración aragonesa fue inmediata tras conocerse la magnitud del desastre. Durante la noche de ayer, los consejeros de Hacienda e Interior y de Sanidad se pusieron en contacto con sus homólogos de la Junta de Andalucía para poner a su disposición todos los recursos y la ayuda que pudieran ser necesarios. Esta movilización se suma a la de la Unidad Militar de Emergencias y los servicios de emergencia andaluces, que han trabajado sin descanso en una zona de difícil acceso, llegando a habilitar la caseta municipal de Adamuz como hospital de campaña.
La investigación sobre las causas del siniestro ya está en marcha, marcada por la extrañeza de las autoridades ante el hecho de que el descarrilamiento ocurriera en un tramo recto que había sido renovado recientemente. Mientras Adif mantiene suspendido el tráfico ferroviario entre Madrid y el sur de la península, la clase política nacional ha reaccionado de forma unánime; tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, han cancelado sus agendas previstas para hoy en señal de respeto y duelo por esta tragedia nacional.
Reacción de los politicos aragoneses
Tras el accidente, varios políticos aragoneses han reaccionado a través de las redes sociales y han cancelado sus agendas institucionales.
El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ha “transmitido sus condolencias para las familias de las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Desde la Delegación del Gobierno en Aragón les enviamos todo nuestro afecto y cancelamos la agenda de hoy en señal de duelo y respeto”.
Por su parte, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, aseguraba que “la tragedia de Adamuz es una de las peores de la historia ferroviaria de nuestro país. Cancelo hoy toda la actividad institucional de mi agenda en señal de duelo. Toda nuestra solidaridad con las familias de los fallecidos y heridos”.
También el Alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, aseguraba esta madrugada que “termina el fin de semana con una tragedia que ya eleva a 24 los fallecidos y más de un centenar de heridos. Consternados por la noticia, transmitimos nuestro pésame a las familias y nuestro deseo de recuperación a los heridos”.








