
La Diócesis de Tarazona conmemoró el pasado sábado con gran alegría la festividad de San Pascual Bailón, rindiendo homenaje en las dos localidades que marcaron profundamente la vida y trayectoria del santo franciscano.
Los actos religiosos y las procesiones tuvieron lugar en Torrehermosa, cuna natal del santo en 1540, y en Alconchel de Ariza, el municipio donde pasó su juventud trabajando como pastor y donde comenzó a consolidar su profunda devoción a la Eucaristía y a la Virgen María. Ambos municipios se vistieron de gala para acoger las procesiones tradicionales y las celebraciones de la Santa Misa.
Las eucaristías estuvieron presididas por el obispo de la diócesis, Monseñor Vicente Rebollo, y contaron con la asistencia de numerosos fieles y vecinos que quisieron salir a las calles para honrar la memoria y el legado del santo. Durante los actos, se recordó la figura de San Pascual como un humilde hermano franciscano centrado en el servicio a los más necesitados, caracterizado por su alegría sencilla y su inmenso amor al Señor sacramentado.
Cabe recordar que San Pascual Bailón fue beatificado en el año 1618, posteriormente canonizado en 1690 y declarado patrono de las asociaciones y congresos eucarísticos por el papa León XIII. Desde la diócesis se invitó a la comunidad a mantener vivo su testimonio, animando a los fieles a seguir su ejemplo de sencillez, entrega y adoración.









