
El pasado 15 de mayo, Aranda de Moncayo, en la Comarca del Aranda, vivió una jornada inolvidable con motivo de la festividad de San Isidro. La celebración, que destaca por su gran arraigo en el municipio, logró congregar a una multitud de vecinos, amigos y visitantes que no quisieron perderse este día tan señalado para la comunidad. El evento contó además con un notable respaldo institucional gracias a la asistencia del presidente de la comarca del Aranda y otras autoridades locales, quienes acompañaron a los arandinos en los diferentes actos programados.
La jornada comenzó con una solemne misa en honor al santo, antesala de la tradicional procesión. Los asistentes acompañaron la imagen hasta un emblemático mirador desde el cual se divisa la totalidad de las tierras de cultivo locales. En este punto idílico, el párroco de la localidad procedió a la bendición de los campos, un emotivo rito ancestral con el que se pide prosperidad y una buena cosecha para el año.
Tras cumplir con los actos religiosos, la marea de participantes se trasladó al pabellón municipal. En este espacio, el Ayuntamiento ofreció un vermut popular para todos los asistentes, propiciando un ambiente de convivencia, charlas y armonía entre los presentes.
El broche de oro a este gran día de hermandad lo puso la música y la animación de Emiliano, quien logró mantener el espíritu festivo en lo más alto hasta el final de la jornada. Desde el consistorio y la organización se ha querido transmitir un sincero agradecimiento a todas las personas que asistieron y colaboraron para que la festividad fuera un rotundo éxito, despidiendo la jornada con la vista ya puesta en el San Isidro del próximo año.









