📸 Jesús Moncín

El estadio de San Íñigo de Calatayud vivió este domingo una jornada cargada de fútbol, nostalgia y celebraciones. En el marco de la penúltima jornada de la competición liguera, disputada bajo un horario unificado a las 18:00 horas, el Atlético Calatayud se despidió de su afición en la temporada regular logrando un trabajado triunfo por 2-1 frente al Cella CF. Aunque ninguno de los dos conjuntos se jugaba nada clasificatorio, el encuentro sirvió para certificar la impecable campaña de los locales.
Los prolegómenos del choque estuvieron marcados por la solemnidad. Un respetuoso minuto de silencio en memoria de Miguel Moncín, histórico colaborador y cronista que custodió la memoria viva del fútbol bilbilitano, dio paso a los noventa minutos de juego. El partido comenzó cuesta arriba para los locales, ya que el Cella CF logró adelantarse en el marcador en el minuto 6 de juego. Sin embargo, la reacción del Calatayud no se hizo esperar; en el minuto 24, Carlos Casañal devolvía las tablas al electrónico, y justo antes del descanso, en el minuto 44, Pablo Sebastián culminaba la remontada anotando el definitivo 2-1.
La segunda mitad transcurrió sin variaciones en el marcador, permitiendo al Atlético Calatayud amarrar los tres puntos ante sus seguidores. Con este resultado, el cuadro bilbilitano alcanza la notable cifra de 70 puntos, consolidando con brillo una segunda posición de la tabla que ya tenían asegurada matemáticamente. Este puesto les otorga, por segundo año consecutivo, el billete histórico para disputar la fase previa de la Copa del Rey.
El broche de oro a la tarde llegó tras el pitido final con un momento de gran deportividad. Los jugadores de ambos equipos se unieron para realizar un pasillo de honor al colegiado Alejandro Gimeno Barrabés, quien se despedía de los terrenos de juego en este encuentro. Tras esta emotiva fiesta de despedida en su feudo, el Atlético Calatayud cerrará de forma definitiva el campeonato liguero el próximo domingo con su visita al CD Herrera.









