
La Ciudad Deportiva de La Nucía, en Alicante, se convirtió el pasado fin de semana del 27 y 28 de junio en el epicentro internacional del jiu-jitsu brasileño con la celebración de la World Cup BJJ 2026. El prestigioso campeonato reunió a cerca de 1.850 atletas de diversos países, quienes midieron sus fuerzas en las modalidades de Gi (con kimono) y NoGi (sin kimono), distribuidos minuciosamente en categorías por cinturón, edad y peso.
Entre la élite internacional, el Club Esportivo Dojo Heian Raposo acudió a la cita con una delegación compuesta por seis competidores: Fran Molina, Isabel Casado, Mohamed El-Hannach, Álex Navarro, Denis Sandru y el propio instructor y líder del equipo, Guillermo Raposo.
El balance de la competición no pudo ser más positivo para la expedición, que cerró su participación con un total de cinco medallas, de las cuales cuatro fueron de oro y una de plata. En el plano individual, Isabel Casado se coronó como la gran triunfadora del equipo al colgarse dos medallas de oro, mientras que Fran Molina se subió al podio para recoger una meritoria medalla de plata. Por su parte, el instructor Guillermo Raposo sumó otros dos metales dorados a las vitrinas del club, obtenidos por walkover (W.O.).
Al término del evento, Guillermo Raposo ensalzó con orgullo el compromiso y la actitud demostrada por sus deportistas. El técnico puso en valor la valentía de sus alumnos, destacando que varios de ellos cuentan con menos de seis meses de experiencia en la práctica de esta disciplina y, a pesar de su juventud deportiva, no dudaron en afrontar el reto de una competición de calibre internacional.
Este campeonato pone el broche de oro a la temporada para el Dojo Heian Raposo. Aunque se trata de una entidad muy joven que empezó a competir hace apenas medio año, el club ha conseguido posicionarse en los puestos más destacados de las clasificaciones generales, un logro que evidencia el intenso trabajo y la rápida evolución de todo el grupo. Con la mirada puesta en la nueva temporada que arranca este mismo mes de julio, el objetivo fijado es mantener un crecimiento progresivo, consolidando el proyecto bajo la misma filosofía de ir paso a paso, sin prisa pero sin pausa.
«Estoy muy orgulloso de todos ellos. Cada uno realizó combates de gran nivel. Los pequeños errores que pudimos cometer forman parte del aprendizaje y, como entrenador, asumo mi responsabilidad, porque un atleta refleja el trabajo que realiza en el tatami junto a su profesor. Seguiremos aprendiendo y mejorando juntos», manifestó Guillermo Raposo al felicitar a sus atletas por el esfuerzo y la entrega demostrados.
Asimismo, el preparador no quiso dejar pasar la oportunidad de mostrar su profundo agradecimiento hacia los familiares, amigos y aficionados que alientan al equipo a diario. Raposo concluyó recordando la esencia que define a la entidad: «en nuestro dojo siempre decimos que somos mucho más que un club; somos una familia. Por eso quiero dar las gracias a todas las personas que nos apoyan, nos animan y nos transmiten su confianza. Ese respaldo nos motiva a seguir trabajando cada día con la misma ilusión y compromiso».










