
Momentos de auténtica tensión se vivieron el pasado sábado en el barrio pedáneo bilbilitano de Huérmeda. Una pareja paseaba junto a su perro por la plaza de la localidad cuando el animal cayó de forma accidental a las aguas del río. Ante la desesperación de la situación, el hombre no dudó en arrojarse al cauce de inmediato para tratar de poner a salvo a su mascota.
La fuerza del agua complicó el rescate al instante, dejando al hombre atrapado e incapaz de salir por sus propios medios. Tal y como ha señalado el alcalde pedáneo de la localidad, Antonio Cuenca, la situación era límite debido a que el río bajaba con mucha corriente y el afectado se encontraba enormemente asustado al verse impotente frente al caudal.
La fortuna quiso que a escasos metros del lugar, en la ermita de San Roque, los vecinos del barrio estuvieran celebrando la habitual novena. Al escuchar las llamadas de auxilio y los gritos que llegaban desde el exterior, varios asistentes salieron a la calle y localizaron rápidamente al hombre en el agua.
Sin perder un segundo, los vecinos de la localidad improvisaron un operativo de emergencia, consiguieron una cuerda y la lanzaron hacia la víctima. Coordinando esfuerzos y tirando con firmeza, lograron arrastrarlo hasta la orilla y ponerlo a salvo en la superficie, evitando así un desenlace que pudo haber sido fatal.
Tras el suceso, el alcalde pedáneo, Antonio Cuenca, ha querido expresar en declaraciones a DUKVI TV su más sincero agradecimiento público a todos los vecinos que colaboraron de forma decisiva en la maniobra. Gracias a su rápida actuación y solidaridad, la jornada concluyó en un gran susto y no en una tragedia para la comunidad.








