
En la Residencia Municipal de Mayores “San Íñigo”, este martes ha sido, sin duda, un día de esos que hacen historia, porque se comparte y se celebra la historia de vida de Silvestra Marín. Silver, como es más conocida, cumple 101 años. Junto a familiares, con visitas de amigos, con los amigos de la residencia y con las profesionales que las cuidan ha expresado la emoción por haber superado el siglo y lo que es también importante: con calidad de vida.
Este martes, el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, y la concejal de Servicios Sociales en el consistorio bilbilitano, Simona Dragan, se han acercado para felicitarla, para darle un abrazo y para hacerle entrega de un pequeño detalle en nombre de la ciudad.
Silver, que vive desde hace 10 años en este centro de mayores, es la residente con más edad, pero no la única centenaria. Carmina Matesanz, Consuelo Jimeno y Pilar Lorente también han soplado las 100 velas.
Un “photocall” se ha preparado para la ocasión por parte del personal de la residencia en su honor. Como decían las amigas de Silver, que han estado a su lado durante las visitas, los cuidados y la atención que reciben, junto con la compañía, la actividad, el afecto que sienten, y los halagos que escuchan son parte del antídoto para una mayor esperanza de vida.








