
Las fiestas de San Roque de Calatayud comienzan esta misma tarde con el espíritu inconfundible de la peña Rouna, una de las agrupaciones más emblemáticas del municipio. Fieles a sus características camisas de color negro con costuras blancas, sus miembros destacan dentro del mapa festivo por su inquebrantable apuesta por el rock y la música en directo para dinamizar cada una de las jornadas de celebración.
Al frente de este grupo se encuentra Elisa Joven, cariñosamente conocida como Eli, quien ostenta el récord de veteranía entre los máximos responsables de las diez peñas bilbilitanas. Tras dieciséis años consecutivos como presidenta, Eli combina la exigente tarea de supervisar todo lo que ocurre dentro y fuera de la sede con el disfrute de cuatro días intensos de convivencia y fiesta. Su dedicación constante busca garantizar que tanto peñistas como visitantes vivan una experiencia inolvidable.
La historia de la Rouna se remonta a 1959, en los orígenes del formato moderno de San Roque. En aquel primer año, la peña inició su andadura en la travesía de San Antón —donde mantiene su local actualmente— con un único tambor para marcar el paso de los peñistas. Con el tiempo se incorporó la charanga y, más adelante, se consolidó un idilio musical con la agrupación «Salsa Rosa», procedente de la localidad castellonense de Onda, que continúa acompañándolos año tras año como un pilar fundamental de su identidad.
Esa identidad está profundamente ligada al rock, un género con multitud de seguidores en la localidad que la directiva potencia asegurando actuaciones en vivo todos los días. A los actos más tradicionales se han sumado nuevas costumbres plenamente consolidadas, como los ya imprescindibles «tardeos», mientras que otros elementos del vestuario original, como la antigua boina blanca, han ido quedando en el recuerdo. Con la música a punto y el local preparado, la peña Rouna ya está lista para dar el pistoletazo de salida a sus días más esperados del año.








