
Las fiestas de San Roque de Calatayud comienzan esta misma tarde y la Peña Euqor vuelve a situarse en el centro de la celebración. Con un legado profundamente ligado a la historia del festejo, esta agrupación de camisa azul —cuyo nombre es un claro homenaje al santo de Montpellier al leerse del revés— representa el germen de las fiestas tal y como se conocen hoy en día. Su escudo, un diseño icónico del catedrático de dibujo Juan Cruz Melero, vestirá a cientos de peñistas dispuestos a disfrutar de cuatro días de intensa actividad en la ciudad.
Hablar de la Euqor es hablar del impulso que transformó estas fiestas a finales de los años setenta. Tras regresar de las celebraciones de Cascante, el bilbilitano Eduardo Rubio «Tato» contagió su entusiasmo a un grupo de vecinos convencidos de que se podía engrandecer la cita festiva de Calatayud. Aquella iniciativa pionera, impulsada por unos pocos apasionados, fue el motor que dio origen a la multitudinaria fiesta que hoy arranca y que se ha consolidado como un referente indiscutible en todo Aragón.
Para esta edición, la directiva encabezada por Cosme Martínez ha presentado al alcalde bilbilitano un programa repleto de novedades. El plato fuerte será un espectáculo sin precedentes en la comunidad autónoma: la recreación de la «Ruta del Bacalao» en la recién inaugurada glorieta de la Constitución. El show, de la mano del fundador del mítico local valenciano Chocolate, promete trasladar a los ritmos electrónicos de los noventa a los peñistas que rozan o superan la cincuentena.
La oferta musical en el recinto de la peña se completará con propuestas como «Pura Verbena» y un tributo a Melendi. Durante todas las jornadas, la charanga del Puerto de Sagunto pondrá la banda sonora a pie de calle, mientras que un servicio especializado de catering garantizará los tradicionales almuerzos, comidas, cenas y recenas que sirven de punto de encuentro y hermandad entre los miembros de la peña y sus visitantes.
Fundada en 1959, la Euqor presume también de su espíritu integrador y vanguardista. Entre sus hitos históricos destaca el de haber contado en sus filas con Mari Carmen Monge Lavilla, la primera persona de la peña en ser distinguida como Peñista del Año y, a su vez, la primera mujer en recibir este reconocimiento en la historia de San Roque, reafirmando el carácter pionero de esta histórica agrupación.









