
El Estadio Municipal «San Íñigo» de la Ciudad Deportiva de Calatayud fue escenario ayer de unos lamentables incidentes al término del encuentro correspondiente a la segunda jornada de liga del grupo 3-2 de la Segunda Regional Aragonesa. Lo que debía ser un habitual saludo deportivo entre rivales tras el pitido final derivó en una trifulca que requirió la presencia de las fuerzas de seguridad.
La tensión se desencadenó cuando un futbolista del CD Lécera agarró del cuello a un jugador del Atlético Calatayud B —hijo del auxiliar técnico local— justo en el momento en que este se disponía a estrecharle la mano en señal de deportividad. Ante la agresión a su hijo, el auxiliar del filial bilbilitano perdió los nervios e intervino de inmediato para enfrentarse al jugador visitante. El suceso requirió la rápida intervención de la Policía Nacional.
Como consecuencia directa de los acontecimientos, el auxiliar del equipo local comunicó a la directiva que no continuará en el cargo. Asimismo, el técnico del Atlético Calatayud quiso ofrecer explicaciones y pedir disculpas públicamente a través de unas declaraciones concedidas a DUKVI TV. En sus palabras, el preparador lamentó profundamente lo sucedido y quiso dejar patente su pesar, recordando que lleva 35 años defendiendo los colores de la entidad bilbilitana sin haber protagonizado ni participado jamás en ningún tipo de altercado a lo largo de su trayectoria.
Por su parte, la junta directiva del Atlético Calatayud emitió un comunicado oficial manifestando su «profunda preocupación» y subrayando que este tipo de conductas no representan los valores de respeto y deportividad que defiende el club. La entidad confirmó que aplicará con total firmeza el régimen interno y reiteró sus más sinceras disculpas a la afición, al CD Lécera y a todas las personas afectadas por lo ocurrido.








