
Las fiestas de San Roque en Calatayud han concluido con un balance muy positivo en materia de seguridad ciudadana. La Policía Nacional ha destacado que los festejos transcurrieron con absoluta normalidad y sin que se registraran sucesos de gravedad, gracias al despliegue preventivo coordinado durante las jornadas festivas.
El operativo especial mantuvo una intensa vigilancia en los puntos clave de acceso a la ciudad, así como en las estaciones de tren y autobuses. Esta presencia constante permitió detectar y disuadir la llegada de grupos itinerantes especializados en la comisión de hurtos, logrando que no se constatara la presencia de estas redes pernoctando en la localidad. Gracias a estas medidas, uno de los datos más destacados del dispositivo fue la total ausencia de denuncias por sustracción de teléfonos móviles y carteras, una de las principales preocupaciones en eventos multitudinarios.
A lo largo de los días de celebración, la actividad policial fue elevada, atendiéndose más de medio centenar de requerimientos procedentes del teléfono 091 y de avisos directos de los ciudadanos. Las intervenciones estuvieron motivadas principalmente por altercados menores, personas en actitud agresiva, situaciones derivadas del consumo excesivo de alcohol y diversos servicios de carácter humanitario.
En el marco de estas actuaciones, los agentes propusieron para sanción administrativa a más de 40 personas por infracciones vinculadas a la tenencia de sustancias estupefacientes, el porte de armas prohibidas o la desobediencia. Asimismo, el dispositivo se cerró con la detención de dos personas por delitos de resistencia y desobediencia a la autoridad.








