
Calatayud ha vivido una jornada histórica al convertirse en uno de los puntos privilegiados de la península Ibérica para contemplar un eclipse total de sol, un fenómeno extraordinario que no se repetía desde 1912 y que ha coincidido con el tradicional Vino de Honor de las fiestas de San Roque. A pesar del extremo riesgo de incendios forestales y de las altas temperaturas que han marcado la tarde, miles de vecinos y visitantes se han repartido entre las dos ubicaciones autorizadas por el Ayuntamiento bilbilitano en estrecha colaboración con las fuerzas de seguridad y protección civil.
En la explanada de la ermita de San Roque, un enclave pensado especialmente para los peñistas, se han congregado más de un millar de personas. El acceso a esta zona se ha realizado estrictamente a pie por motivos de seguridad y de protección del entorno natural, contando con la presencia de varias patrullas de la Policía Nacional para garantizar el orden público. La Cruz Roja ha tenido que realizar diversas atenciones sanitarias debido a indisposiciones leves y golpes de calor derivados del fuerte calor, un ambiente que precedió inmediatamente a la inauguración de los locales de las peñas.
Por otro lado, la explanada frente al circuito de motocross del Castillo de Ayud ha acogido a cerca de ochocientos vehículos. Los conductores han cumplido con la recomendación de una alta ocupación y han respetado los itinerarios de dirección única habilitados por la Policía Local, que ha regulado con fluidez la entrada por la Rúa de Dato y la salida hacia la carretera de Soria o la N-234, mientras el Castillo de Mayor permanecía cerrado al público por obras. Al igual que en el sector anterior, los efectivos de la Cruz Roja han tenido que intervenir en varias ocasiones por cuestiones relacionadas con las altas temperaturas.
En el balance general de seguridad, los voluntarios de Protección Civil de la Comarca Comunidad de Calatayud han catalogado la jornada sin incidencias reseñables, coordinando con eficacia los puntos de vigilancia establecidos en el término municipal, así como en Ariza y Monreal de Ariza. El eclipse, que comenzó en su fase parcial a las 19:30 horas, alcanzó la oscuridad total a las 20:29 y su máximo esplendor un minuto después, concluyendo minutos más tarde bajo un cielo que ha dejado una estampa irrepetible en el arranque de las celebraciones.








