
El mes de agosto irrumpe con fuerza en el calendario bilbilitano como la época más esperada y emotiva del año. Con su llegada, la ciudad enfila la recta final para celebrar las emblemáticas Fiestas de San Roque, que se desarrollarán del 13 al 16 de agosto y que tendrán su aperitivo oficial el día 12 con la celebración del tradicional Vino de Honor.
Sin embargo, el ambiente festivo y de devoción arranca mucho antes. A partir de hoy, sábado 1 de agosto, miles de personas —entre devotos, cofrades, peñistas y visitantes— comienzan a cumplir con una de las costumbres más profundas e identitarias de la localidad: la tradicional Novena. Esta festividad convierte las laderas que conducen al cerro en un continuo goteo de caminantes que emprenden el ascenso a lo más alto de la capital bilbilitana.
La tradición dicta que los fieles deben realizar esta subida hasta la Ermita de San Roque durante nueve días consecutivos. El ritual, que reúne diariamente a una multitud de participantes, sigue un orden muy arraigado: una vez alcanzada la cumbre y tras acceder al interior del templo, los asistentes cantan los tradicionales gozos, besan la imagen del santo patrón y cumplen con el gesto de tocar una vez «el campano» de la ermita por cada jornada completada, para posteriormente emprender el camino de regreso.
Para poder dar acogida a la gran afluencia de devotos que repiten este trayecto cada jornada, la Cofradía de San Roque ha fijado los horarios de apertura del templo entre el 1 y el 15 de agosto. Las puertas permanecerán abiertas por las mañanas de 7:00 a 10:00 horas y por las tardes de 20:00 a 00:00 horas. Además, como es habitual en la vigilia de la fiesta grande, la noche del 15 de agosto la ermita permanecerá abierta de forma ininterrumpida desde las 20:00 horas hasta las 8:00 horas de la mañana del día 16, permitiendo así que la fe y el espíritu festivo velen al patrón durante toda la noche.









