
El eco de las dulzainas ha marcado el inicio de una de las citas más queridas del calendario bilbilitano. Desde las ocho de esta misma mañana, la Hermandad de San Pascual Bailón ha dado el pistoletazo de salida a un intenso programa de actos que se extenderá durante todo el fin de semana, con el firme propósito de mantener viva una tradición centenaria que define la identidad de la ciudad.
Tras el despertar musical de las dianas, el fervor religioso se trasladará esta tarde a la Colegiata de Santa María la Mayor, donde a las 19:00 horas se celebrarán las solemnes completas y el canto de la salve. Este preámbulo espiritual preparará a los devotos para la jornada principal del sábado, que promete congregar a cientos de vecinos en las calles.
La procesión: corazón de la festividad
Mañana sábado 16 de mayo, la actividad comenzará de nuevo al alba, pero el momento culminante llegará a mediodía. Precedida por una misa solemne en la Iglesia de San Andrés a las 11:30 horas, la imagen del Santo cruzará el umbral del templo a las 12:00 horas para dar comienzo a la gran procesión.
El recorrido previsto por la Hermandad atravesará los puntos neurálgicos de Calatayud. La comitiva enfilará la Rúa de Dato y la Plaza del Fuerte para continuar por el Paseo Cortes de Aragón, regresando hacia el centro histórico por López Landa y la Plaza de España. El desfile concluirá en el Oratorio de la Plaza del Olivo, un trayecto que, como cada año, se espera que esté arropado por el calor de los ciudadanos y el sonido inconfundible de los dulzaineros.

Un cierre de respeto y relevo
Las celebraciones llegarán a su fin el domingo 17 de mayo, día propio de la festividad de San Pascual Bailón. La jornada dominical tendrá un carácter más íntimo y emotivo, centrada en la misa de aniversario a las 9:30 horas en el Oratorio de la Plaza del Olivo, donde se recordará a los hermanos fallecidos.
Como broche final a este ciclo festivo de 2026, se llevará a cabo el tradicional cambio de preboste, un acto simbólico que garantiza la continuidad de la Hermandad y el relevo en la custodia de estas costumbres. Desde la organización han hecho un llamamiento a la participación, recordando que estas fiestas son el reflejo de una herencia cultural que la ciudad se niega a dejar perder.









