
Las dependencias del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Calatayud, situadas en la planta baja de la Casa Consistorial en la Plaza de España, han recibido una visita muy especial. Un grupo de alumnos del curso de Operaciones Auxiliares de Servicios Administrativos, impartido por la Fundación Piquer, se ha desplazado hasta estas instalaciones para profundizar en el estudio y la clasificación de documentos de diversa índole, una labor fundamental para la memoria administrativa e histórica de la ciudad.
Bajo la experta guía de María Eugenia Acero, responsable del servicio, los asistentes han podido conocer de cerca la minuciosa tarea que supone gestionar más de 7.000 cajas de información. Acero, cuya pasión por su trabajo ha quedado patente en cada una de sus explicaciones, ha mostrado cómo la catalogación y el uso de datos y numeración específica permiten localizar con sencillez desde proyectos de obras y actas de plenos hasta documentos de cofradías, hermandades y concordias. Durante el recorrido, los alumnos han quedado asombrados ante varios volúmenes que, por su antigüedad y manufactura artesanal, se erigen como auténticas obras de arte.
La concejal delegada del Archivo en el consistorio bilbilitano, Mercedes Muñoz, ha acompañado al grupo durante la jornada y ha aprovechado la ocasión para anunciar que el Ayuntamiento está preparando unas próximas jornadas de puertas abiertas para acercar este tesoro documental a toda la ciudadanía. Según ha destacado la propia María Eugenia Acero, el objetivo es rescatar y custodiar los fondos de las numerosas entidades que han conformado la historia de Calatayud, garantizando su conservación para futuras consultas administrativas e investigadoras.
En este sentido, el Archivo no solo es un centro de aprendizaje para estudiantes, sino también un punto de referencia para expertos. Un ejemplo de ello es la presencia habitual del investigador Francisco Tobajas, reconocido en la comarca por sus rigurosos trabajos documentados. Tobajas frecuenta este espacio para contrastar y avalar sus investigaciones con un respaldo documental que el consistorio pone a disposición de cualquier ciudadano interesado en la historia local.









