
En una jornada histórica para la cultura popular de nuestra tierra, el Consejo de Gobierno de Aragónha aprobado el Decreto que declara las modalidades de bolos tradicionales como Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial. Este reconocimiento supone un espaldarazo institucional definitivo a décadas de esfuerzo por preservar las raíces de nuestros pueblos.
Desde la S.C.D. Comunidad de Calatayud – Comuneros, reciben esta noticia con especial orgullo, ya que “el trabajo técnico y las alegaciones presentadas por esta entidad han sido fundamentales para dar forma a este expediente”, tal y como aseguran a través de un comunicado. Concretamente, se ha logrado la protección específica de las Birlas de Torrijo de la Cañada y las Birlas de Malanquilla en la Comarca de Calatayud, así como las de Calcena en la Comarca del Aranda y las de Used en el Campo de Daroca.
Este hito no es fruto del azar, sino de más de 35 años de labor ininterrumpida promocionando el patrimonio lúdico aragonés por todo el mundo. Lo que comenzó como una afición por el juego se ha transformado en un riguroso estudio etnográfico y una labor de divulgación que ahora ve recompensada su constancia. El apoyo de figuras clave ha sido determinante en este proceso, destacando la implicación personal de Gloria Pérez, Directora de Patrimonio del Gobierno de Aragón; la colaboración de Antonio Sánchez Molledo, cronista de Malanquilla; y el impulso del vicepresidente de Comuneros, Ángel Lassa, cuya dedicación ha evitado la desaparición de estas prácticas en nuestra comarca.
El agradecimiento de la Comunidad de Calatayud-Comuneros se hace extensivo a todos aquellos que, en cada rincón de Aragón, siguen practicando y luchando por mantener vivas nuestras tradiciones. Lejos de ser el final del camino, esta declaración de BIC es un punto de partida para nuevos retos. La entidad ya ha puesto la vista en su próximo objetivo: conseguir que las carreras de pollos o pedestres, una manifestación deportiva y cultural exclusiva de Aragón y sus zonas limítrofes, reciban también la protección oficial como Bien de Interés Cultural Inmaterial.








