
El rico pasado judío de Calatayud ha cruzado el Atlántico para reencontrarse con sus descendientes en Iberoamérica. Mercedes Hayón, cofundadora de la Comunidad Judía Internacional con sede en Miami, ha visitado la capital bilbilitana este lunes y martes con el firme propósito de establecer sólidos vínculos culturales, académicos y turísticos. Los bilbilitanos que habitaron la antigua judería de la ciudad terminaron marchándose o decidieron permanecer como sefardíes, dejando una huella imborrable que hoy vuelve a salir a la luz.
El Archivo Municipal de Calatayud custodia documentos esenciales para comprender momentos clave de la historia de España, reflejando fielmente la transformación social, política y económica del municipio. Entre estas joyas destaca, por su antigüedad y relevancia, una concordia fechada en 1453 y refrendada de mutuo acuerdo por cristianos, judíos y musulmanes. Este valioso documento, que regulaba el uso del agua de una acequia para las localidades de Paracuellos de la Ribera, Sabiñán y Morés, fue mostrado con orgullo a Mercedes Hayón durante su estancia.
La progresiva recuperación de este legado documental, arquitectónico, cultural y gastronómico ha permitido a Calatayud integrarse plenamente en la Red de Juderías de España «Caminos de Sefarad». La actividad de esta agrupación de municipios persigue un doble objetivo de gran calado. Por una parte, busca que los descendientes de aquellos judíos españoles encuentren las raíces y el origen familiar que tanto anhelan; por otra, persigue dinamizar la actividad turística y cultural a través de visitas e intercambios recíprocos.
En su rol de representante de la comunidad judía tanto en Estados Unidos como en Iberoamérica, Hayón recordó que gran parte de los judíos que abandonaron España se asentaron en Venezuela, Colombia y otros países de América del Sur y Centroamérica. Nombres, apellidos y oficios familiares se quedaron arraigados en ciudades como Calatayud, Hervás o Lorca, siendo esta última el origen del propio apellido Hayón. La visitante, que ejerció como industrial de profesión durante su vida activa, ha recorrido minuciosamente estas localidades de la mano de Caminos de Sefarad.

Durante su viaje por la comarca, además de recorrer la judería bilbilitana y examinar documentos del siglo XV y posteriores, Hayón se empapó de historias fundamentadas en las investigaciones de expertos como Javier Bona o Herber González. Ambos estudiosos la acompañaron en su estancia por la capital bilbilitana y en el Monasterio de Piedra, espacio donde descubrió la inmensa riqueza natural y la diversidad de atractivos turísticos que ofrece la zona.
Esta enriquecedora visita abrirá también nuevas fronteras en el ámbito del conocimiento. Académicos como Herber González y Diego Prieto, profesores de la Universidad Complutense y de la Universidad Politécnica de Madrid respectivamente, van a establecer contacto formal con la Universidad de Miami. Al mismo tiempo, la Comunidad Judía Internacional promoverá activamente el acercamiento y los viajes a los distintos enclaves de la Red de Juderías. Según explicaba la propia Hayón, las generaciones más jóvenes que residen en el continente americano mantienen un vivo interés por sus antepasados debido a que conservan con recelo tradiciones ancestrales e incluso el ladino, el idioma característico de los judíos sefardíes.
Aprovechando que Estados Unidos se encuentra celebrando su independencia, ya se han iniciado las gestiones institucionales entre la embajada de España en Washington, la citada universidad estadounidense y la Comunidad Judía Internacional para organizar una exposición. Dicha muestra exhibirá documentos y materiales históricos que confirman la aportación fundamental de la población judía a la independencia norteamericana, un recorrido cultural que también recalará en Madrid, una urbe donde la presencia de residentes latinoamericanos es cada vez más notable.
La comitiva institucional estuvo a la altura del acontecimiento. En Calatayud actuaron como anfitriones el gerente de la Red de Juderías, Iñaki Echeveste, el alcalde bilbilitano, José Manuel Aranda, y los concejales de Patrimonio y Turismo, José Manuel Gimeno y Esteban Sanmiguel. De igual modo, en el trayecto por el monasterio del Císter y el parque romántico, los honores correspondieron al director del Monasterio de Piedra, José Pont, y a Clara Gormedino, responsable de Comunicación del conjunto monumental, quienes guiaron a la representante por el histórico entorno fundado por Juan Federico Muntadas, de quien precisamente este año 2026 se conmemora el doscientos aniversario de su nacimiento.









