
La búsqueda de Pablo Cebolla Guerrero, el joven de Alhama de Aragón desaparecido en la madrugada del pasado viernes 13 de febrero, entra hoy lunes en una fase crítica. Tras un fin de semana de angustia y batidas ciudadanas que no han logrado dar con su paradero, el despliegue de seguridad se ha reforzado significativamente en la capital aragonesa con la incorporación de medios técnicos y humanos especializados.
El operativo cuenta ahora con la presencia constante de unidades aéreas de la Policía Nacional, que supervisan la zona mediante helicópteros y drones, así como guías caninos que rastrean puntos estratégicos. A estas labores se sumaban ayer ya los Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, cuya unidad de buceo centra sus esfuerzos en el cauce del río Ebro. Los especialistas realizan inmersiones minuciosas en el área comprendida entre el puente de Santiago y el azud, tratando de descartar cualquier indicio en el entorno acuático.
La investigación, liderada por el Grupo de Desaparecidos, trabaja contrarreloj para reconstruir los últimos pasos del joven. El rastro de Pablo se perdió en las inmediaciones de la discoteca Kenbo, donde, según los testimonios de sus amigos, el estudiante no llegó a entrar al local y fue visto por última vez en el exterior. Actualmente, los agentes analizan de forma exhaustiva las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de los establecimientos cercanos para determinar qué dirección tomó tras abandonar la zona de ocio.
A pesar de la intensidad de los trabajos, las pistas recibidas en las últimas horas han resultado ser negativas. Los avisos que situaban a un joven de rasgos similares en Casetas, Utebo o La Cartuja han perdido fuerza tras las comprobaciones pertinentes, incluyendo el testimonio de un maquinista de tren que finalmente resultó ser una confusión con otra persona. Esta falta de resultados concluyentes mantiene en vilo a su localidad natal y a su círculo cercano, quienes continúan empapelando la ciudad con carteles para mantener viva la alerta.
La familia ha insistido en la descripción física de Pablo para facilitar su identificación. En el momento de su desaparición, el joven vestía una chaqueta roja y negra, pantalones vaqueros claros y zapatillas deportivas marca Jordan. Tanto las autoridades como los allegados reiteran el llamamiento a la colaboración ciudadana y ruegan que cualquier persona con información, por mínima que parezca, contacte de inmediato con el 091 (Policía Nacional) o con el teléfono habilitado 689 35 76 10.









