
Ayer, de nuevo, más de un millar de viajeros del AVE del trayecto de Madrid-Barcelona-Madrid tuvieron que parar en la estación bilbilitana debido al incendio de la cabina de cola de un tren a la altura de Ricla. Los trenes que estaban en ruta entre Madrid-Zaragoza y Barcelona se vieron obligados a parar en la estación de Calatayud.
Debido al gran número de personas paradas y sin información sobre cuándo y cómo podían retomar el viaje, varias patrullas de Policía Local y Policía Nacional se personaron allí. También el alcalde, José Manuel Aranda, fue quien facilitó a responsables de RENFE y quien contactó con la compañía de autobuses bilbilitana HERMASA, para solicitar el desplazamiento de varios autobuses a Ricla y con ellos evacuar a los afectados por el incidente -entre los que se encontraban varios bilbilitanos-.
Incidencias frecuentes
En los últimos años las afecciones en la línea de la Alta Velocidad que han interrumpido el servicio en este tramo no han sido excepcionales, y la escena de trenes parados en Calatayud se ha repetido. Así sucedió el día del apagón, y fue el Ayuntamiento bilbilitano el que asumía la atención a los viajeros, desde donde se les facilitó agua, alimentos y se les ofrecía alojamiento en el Recinto Ferial, “sin que ni RENFE, ni ADIF, ni el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se haya hecho cargo de los costes o se haya preocupado por ello”, tal y como indican desde el consistorio.
Con el fin de garantizar la seguridad y mejorar la atención a los usuarios del ferrocarril que sufren las averías o incidencias cada vez más frecuentes, José Manuel Aranda ha solicitado una reunión con los presidentes de RENFE y de ADIF. Lo ha hecho a través de una carta en la que pide una reunión para establecer un protocolo en el que, cuando ocurran estos hechos, exista una organización y coordinación entre administraciones.
El regidor municipal ha trasmitido esta inquietud a los responsables de la Policía Local y Nacional en la ciudad, junto con la petición cursada con el propósito de que en situaciones como la vivida ayer -que pueden prolongarse y ser complejas- no haya que improvisar, y se ordene la atención, siempre priorizando el cuidado y el bienestar de las personas.








