📸 Jesús Gil

La localidad de Miedes de Aragón se ha convertido este domingo en el epicentro de la devoción de la comarca con la celebración del tradicional Vía Crucis Arciprestal. El acto, enmarcado en el tiempo de Cuaresma, ha logrado reunir a alrededor de un centenar de personas provenientes de diversos puntos del Arciprestazgo de Calatayud, consolidándose como una de las citas más significativas de hermandad y fe en la zona.
La jornada comenzó a las 17:00 horas en la parroquia del municipio anfitrión, donde los fieles se congregaron para iniciar un recorrido marcado por el recogimiento. Lo más destacado de este encuentro ha sido su carácter coral y colaborativo, ya que cada una de las catorce estaciones del camino de la cruz fue representada y rezada por una comunidad o pueblo distinto. Esta estructura permitió que localidades como Huérmeda, Munébrega, La Vilueña, Maluenda, Morata de Jiloca, Acered y Atea, entre otras, compartieran un protagonismo conjunto junto a las parroquias y colegiatas de Calatayud.
El ambiente de fraternidad fue palpable durante todo el trayecto, facilitado en gran medida por la organización de transporte coordinada durante los días previos para asegurar que nadie se quedara sin participar por falta de medios. Al finalizar el acto, los asistentes destacaron la importancia de mantener vivas estas tradiciones que refuerzan los vínculos entre los municipios del valle del Jiloca y las sierras cercanas. Con este acto, el Arciprestazgo encara la recta final de la Cuaresma, uniendo a sus fieles en un camino de oración común que trasciende las fronteras parroquiales.









