
La localidad de Alhama de Aragón se convirtió este pasado domingo en el epicentro de la devoción cuaresmal de la Diócesis de Tarazona. En un acto organizado por el arciprestazgo del Alto Jalón, sacerdotes y fieles se reunieron para celebrar el Vía Crucis, recorriendo las estaciones de la Pasión de Cristo en un ambiente marcado por el recogimiento y la oración profunda.
El acto tuvo un carácter marcadamente vocacional. Durante todo el trayecto, la intención principal de los rezos se centró en pedir por las vocaciones sacerdotales y religiosas de la diócesis. Ante la necesidad expresada por la Iglesia de contar con nuevos pastores, el evento se transformó en una petición comunitaria para que la comunidad diocesana siga floreciendo con nuevos compromisos religiosos.
La solemnidad de la jornada estuvo acompañada por la participación de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Alhama de Aragón. El sonido de los tambores aportó la tradición y el fervor característicos de la Semana Santa en la zona, enriqueciendo espiritualmente el rezo de cada estación y guiando a los asistentes en su camino de fe.
Este Vía Crucis no solo ha servido como un ejercicio de piedad, sino que ha logrado fortalecer los lazos de comunión entre las distintas parroquias que conforman el arciprestazgo. La jornada concluyó con un mensaje de esperanza y bendición para toda la comunidad, invitando a los fieles a mantener la mirada puesta en la Resurrección tras haber acompañado a Jesús en su camino hacia la Cruz.










