
Los ayuntamientos del valle del Isuela han trasladado formalmente su malestar al Gobierno de Aragón ante lo que consideran un deterioro significativo del transporte de viajeros por carretera. A través de la presentación de diversas instancias, localidades como Mesones, Purujosa, Calcena, Arándiga, Trasobares, Nigüella, Chodes y Tierga denuncian irregularidades en la prestación del servicio por parte de la nueva empresa concesionaria, Monbus.
Incidencias y recortes en las rutas
Según recogen las quejas vecinales y municipales, desde mediados de diciembre se han sucedido episodios de desorientación y desatención a los usuarios. Entre los incidentes reportados destacan cambios de horarios sin comunicación previa, la supresión de trayectos de vuelta una vez que los viajeros ya han llegado a su destino y casos en los que se ha obligado a pasajeros a apearse en puntos distintos a los de su billete.
Especialmente crítica es la situación del corredor del Isuela, donde la eliminación de ciertas rutas ha dificultado el acceso directo al centro de salud de Calatayud y al hospital Ernest Lluch. En otros puntos, como Brea de Aragón, los alcaldes señalan que los nuevos horarios apenas dejan un margen de 26 minutos entre la llegada y el regreso, lo que invalida el servicio para realizar gestiones administrativas o médicas.
Reclamaciones al Ejecutivo autonómico
El alcalde de Tierga, Adrián de la Mella, ha actuado como portavoz de esta inquietud, señalando que la falta de fiabilidad del servicio podría desincentivar el uso del transporte público en el medio rural. Los representantes municipales sostienen que estas deficiencias afectan gravemente a la autonomía de la población envejecida y perjudican la cohesión territorial de la zona.
Ante esta situación, los consistorios —que aseguran mantener una postura unánime independientemente de su signo político— exigen al presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, una intervención directa para corregir estas «tropelías». Entre las peticiones principales destaca la revisión del mapa concesional actual para que se adapte a la realidad demográfica de la zona, garantizando un servicio estable y suficiente. Asimismo, solicitan la apertura de una vía de diálogo con la administración autonómica para buscar soluciones flexibles que reviertan los recortes de las últimas semanas.








