
La Comunidad de Calatayud ha dado un paso decisivo para blindar el futuro de su motor económico tras la aprobación de una propuesta clave liderada por Chunta Aragonesista (CHA). El Consejo Comarcal ha dado luz verde, sin ningún voto en contra, a una iniciativa que busca transformar el panorama educativo de la zona mediante la implantación de formación reglada y universitaria especializada en fruticultura.
La propuesta, defendida por la consejera Noelia Sánchez Gil, pone el foco en la necesidad de adaptar el conocimiento técnico a las exigencias actuales del mercado y la sostenibilidad. La iniciativa insta directamente al Gobierno de Aragón a diseñar una oferta educativa que cubra todo el espectro formativo, comenzando por la creación de ciclos de Formación Profesional específicos en la comarca. Este plan contempla una progresión que va desde el Grado Medio hasta el Superior y la FP Dual, integrando áreas críticas como la sanidad vegetal, la comercialización y la gestión sostenible de los cultivos.
En el ámbito de la educación superior, el acuerdo plantea una colaboración estratégica con la Universidad de Zaragoza para desarrollar especialidades o títulos de grado y máster. El objetivo es que la comunidad científica e investigadora trabaje de la mano con el sector productivo, aprovechando infraestructuras de referencia como el Instituto de Ateca para fomentar la innovación aplicada. Además, se pretende reforzar la formación continua para profesionales en activo y jóvenes emprendedores, abarcando desde técnicas tradicionales como la poda y el injerto hasta la digitalización y mecanización del campo.
Noelia Sánchez Gil ha subrayado que, pese a ser un pilar económico fundamental, la fruticultura carecía hasta ahora de un itinerario formativo local que garantizara el relevo generacional y la competitividad de las explotaciones. Para la consejera, este consenso representa una apuesta directa por el empleo y el arraigo poblacional en el medio rural.
Un detalle político relevante de esta jornada ha sido el cambio de postura del Partido Popular; mientras que en la Diputación de Zaragoza los populares votaron en contra de esta misma medida, en el Consejo Comarcal han optado por la abstención, permitiendo que la propuesta salga adelante sin oposición. El acuerdo será remitido ahora al Gobierno de Aragón y a las Cortes para que comience su desarrollo administrativo y se convierta en una realidad para los agricultores de la comarca.








