
El Ayuntamiento de Calatayud ha emitido un bando de Alcaldía por el que se prohíbe de forma tajante el encendido de hogueras en todo el término municipal, una medida que afecta de lleno a la celebración de la noche de San Juan. Las previsiones meteorológicas para estas jornadas reflejan temperaturas inusualmente altas que, sumadas a la gran cantidad de masa vegetal acumulada tras las abundantes lluvias de los meses previos, han situado el riesgo de incendios en alerta roja, el nivel máximo de peligrosidad.
La restricción es total y establece que no se podrá encender fuego en exteriores bajo ninguna circunstancia, afectando tanto al suelo rústico como al entorno urbano de la localidad bilbilitana.
Más allá de la prevención de fuegos, el Consistorio ha hecho un llamamiento general a la ciudadanía para que extreme las precauciones durante las horas de mayor intensidad térmica, prestando especial atención a los colectivos más vulnerables y a quienes desempeñan su labor profesional en la vía pública.
En consonancia con estas recomendaciones, el Servicio de Prevención municipal ha activado el protocolo de estrés térmico para sus propios trabajadores. De este modo, los empleados de departamentos con un nivel de riesgo moderado o alto, como la Brigada de Vías y Obras, Medio Ambiente, Operarios de Deportes, Policía Local o los Guías de Turismo, han recibido instrucciones específicas para adaptar sus horarios, rotar en sus tareas, mantener una hidratación constante y utilizar las medidas de protección adecuadas para garantizar su salud durante la jornada laboral.










