
A pocas semanas de que arranque la festividad más esperada del año, Calatayud ya calienta motores para sus Fiestas de San Roque, que darán comienzo el próximo 13 de agosto. Uno de los elementos más distintivos de estas celebraciones ya ha visto la luz: las icónicas chapas que identifican a cada peñista y que, año tras año, se convierten en auténticas piezas de colección y en el pasaporte imprescindible para disfrutar del ambiente festivo al máximo.
Con un coste de 125 euros, adquirir la chapa supone la inscripción formal a la peña y da acceso a un completo programa de servicios a lo largo de todas las jornadas. Entre las prestaciones incluidas destacan la asistencia a los tradicionales actos taurinos, así como las comidas, cenas y recenas diarias que vertebran la convivencia. Además, el distintivo incluye los almuerzos populares, las meriendas en la plaza de toros y la entrada a un amplio repertorio de conciertos y sesiones con DJs. Más allá de su valor práctico, la compra de esta insignia representa una vía fundamental de colaboración ciudadana para mantener viva la tradición y financiar el desarrollo de las propias fiestas patronales.
En esta edición, el apartado artístico cobra un especial protagonismo gracias al talento de los creadores encargados de dar forma a la identidad visual de cada agrupación. Así, la imagen de la Peña Rouna corre a cargo de Iris Beltrán, mientras que Iago Benedí firma el diseño de la Peña Solera. Por su parte, Laia Gascón Sánchez ha sido la autora de la chapa para El Desbarajuste, Rebeca Pascual Sabroso le da vida a la propuesta de La Unión y María García Navarro ilustra la insignia de El Cachirulo. La creatividad continúa con Victoria Serrano Marín al frente del distintivo de Los Que Faltaban, María Aranda Marquina firmando la propuesta de La Bota y Francisco Javier Latorre Martínez como responsable del arte de la Peña Nogara.
Finalmente, el abanico de diseños se completa con las aportaciones de Emma Lazaro Fernández para la Peña Euqor y de Daniel Verón para la Peña Garnacha.
Con la presentación de estos distintivos, bilbilitanos y visitantes inician la cuenta atrás definitiva para engalanarse y dar la bienvenida a unos días de hermandad, música y tradición en honor a San Roque.


















