
En el año 2021 Víctor Sanz, CEO de Iberia Compositech, llegaba a Calatayud con un proyecto para la fabricación casi artesanal de piezas de fibra de vidrio y otras destinadas a sectores muy específicos. Empezaron ocho personas y a día de hoy son 132 los trabajadores con los que cuenta y tiene previsto llegar a los 200 empleados a finales de 2026.
En este tiempo la producción de esta planta se ha diversificado pasando de fabricar elementos para firmas de vehículos superdeportivos al sector de la defensa y la aeronáutica. La necesidad de perfiles con una cualificación muy concreta ha llevado a la firma a buscar fórmulas para formar a sus propios trabajadores.
Programa ACC
Por medio del programa de formación para el empleo del INAEM, denominado ACC, “Acuerdo con Compromiso de Contratación”, Iberia Compositech está formando a la carta a personas solicitantes de empleo. Son 20 alumnos los que están en este periodo de aprendizaje y que según explicaba Víctor Sanz pueden tener un empleo en esta fábrica de La Charluca.
Este lunes, la consejera de Empleo, Ciencia y Universidades del Gobierno de Aragón, Claudia Pérez Forniés, visitaba este centro de trabajo acompañada por el director de la Oficina del INAEM en la ciudad, Adolfo Respau, y por el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda.
El CEO de la compañía ha explicado que en estos dos últimos años han llevado a cabo importantes inversiones para adaptar su actividad a sectores como la aeronáutica y la defensa. Los proyectos en los que están trabajando les obligan a ampliar la capacidad de producción y contarán con 8.000 metros cuadrados anexos a las actuales instalaciones.

Trabajadores cualificados
El sector espacial ha pasado a ser principal para esta firma, duplicándose los ingresos este año con respecto al anterior procedentes de esta actividad.
Los materiales con los que trabaja Iberia son compuestos, con alta resistencia y poco peso, que ofrecen una determinadas propiedades demandadas por la defensa ya sea en drones o en otros equipos.
Pérez Fornies recorría las instalaciones en las que la innovación junto con las habilidades manuales permiten una fabricación de calidad, y señalaba que “la formación a demanda es la clave del éxito para las necesidades que tienen las empresas”.
Llevar el talento a la empresa y que permanezca en el medio rural es uno de los objetivos de este programa para generar empleos cualificados y asumir los retos presentes y futuros.
En el año 2025 eran 35 trabajadores con los que empezó Iberia, y el crecimiento exponencial continuará en parte gracias a esta formación en colaboración con el INAEM, que cualificará a personal de la zona y del medio rural con arraigo en la zona y que dará estabilidad a la plantilla “Estas personas, si están contentas en la empresa con la formación que reciben, serán claves para que podamos seguir creciendo de forma sostenible y con productos de calidad”, afirmaba Sanz.
Las piezas que se terminan en esta planta se exportan en su mayoría a países principalmente de Europa.








