
El Sindicato Obrero Aragonés (SOA) ha emitido un comunicado denunciando la falta de avances en la negociación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a la plantilla de Covisian en Calatayud. La empresa de contact center propuso inicialmente el despido de 85 trabajadores, una medida que el sindicato ha calificado como «un duro golpe» para la comarca.
Negociación estancada y falta de respuestas
Según el SOA, la última reunión de negociación, que comenzó a las 12:00 horas, concluyó sin un acuerdo significativo. La empresa ha propuesto unilateralmente la recolocación de solo dos de los 22 trabajadores mayores de 50 años que, según el sindicato, han sido excluidos del ERE. El SOA ha señalado que esta oferta, además de ser «un insulto» para una plantilla con más de una década de antigüedad, no aborda las preocupaciones del resto de los empleados.
El sindicato ha expresado su frustración ante la falta de garantías y la negativa de la empresa a dialogar sobre la indemnización o la situación económica real de la compañía, elementos clave para mitigar el impacto del ERE.
Promesas incumplidas y futuro incierto
El comunicado del SOA critica duramente la actuación de Covisian, recordando que la empresa llegó a Calatayud con la promesa de generar empleo y recibió facilidades por parte del Gobierno de Aragón, incluyendo el uso de una nave y la instalación de equipos. El sindicato afirma que, a pesar de estas ventajas, la empresa ha desmantelado progresivamente el centro, reduciendo la plantilla de 500 a menos de 60 trabajadores.
El SOA insiste en que la empresa ha incumplido su compromiso inicial y ha actuado de manera contradictoria. Mientras plantea un ERE, ha anunciado la instalación de un nuevo centro de trabajo en Calatayud, aunque sin haber contratado aún el alquiler del local. Además, ha lanzado una oferta de empleo para 20 trabajadores, una cifra que el sindicato considera insuficiente para absorber al personal afectado.
Defensa de los puestos de trabajo
Ante la situación actual, el Sindicato Obrero Aragonés ha reafirmado su compromiso de defender los puestos de trabajo y el patrimonio de Calatayud. «No aceptaremos recortes de derechos, ni falta de garantías», asegura el comunicado, que concluye con un mensaje claro y directo: «Vamos a defender lo que es nuestro y justo».
El sindicato espera que las próximas reuniones traigan noticias más alentadoras y una solución que no implique la destrucción de empleo en una de las pocas empresas que aún mantiene a flote la economía de la zona.








