
La Sociedad Cultural y Deportiva Comunidad de Calatayud “Comuneros” celebró la pasada semana la edición XXXVI de los Premios Deportivos Comunidad de Calatayud. El evento, desarrollado en el Salón de Actos del edificio de la UNED de Calatayud, reafirmó la veteranía de estos galardones que, nacidos en 1989, se consolidan como los más antiguos de carácter comarcal. Desde la organización destacan su fidelidad histórica a una cita por la que han pasado multitud de deportistas y clubes que han alcanzado altas metas o han trabajado incansablemente por el beneficio del deporte en el territorio.
La ceremonia sirvió para reconocer grandes hitos de la temporada, como el ascenso a 1ª Nacional A-1 del C. Baloncesto Calatayud o los éxitos en natación de Alexandru Patulea, del Club Actividades Acuáticas Calatayud, tras su paso por el Campeonato de España de Distancias Cortas 2025 Junior. El montañismo tuvo un papel protagonista con el reconocimiento a Rosa Mª Gimeno Baquedano, campeona de Aragón máster 60 en carreras por montaña, y a la Asoc. Cultural y Deportiva O’Trinquete de Arándiga, organizadores de la Ruta de los Tres Ríos, quienes cuentan en sus filas con el medallista nacional de escalada Eloy Lorente.
El talento joven también brilló con la padelista Paola Polo Carnicero, subcampeona de Aragón y campeona de España por selecciones autonómicas, y el jugador de fútbol sala Juanjo Sánchez, campeón regional en categoría benjamín. Por su parte, la propia sociedad «Comuneros» quiso otorgar una distinción especial a su socio Roberto Iglesias, quien se ha proclamado por segundo año consecutivo campeón de la Liga Ibérica de Senderismo (España, Andorra y Portugal).
Uno de los momentos más emotivos de la gala fue la entrega del Premio Germán López a la labor deportiva histórica, que este año recayó en la Banda de Música de Cimballa. La agrupación, que entró al salón interpretando «El pollo de Cimballa», fue premiada por su labor como mantenedora de las composiciones musicales que acompañan a las tradicionales carreras de pollos o pedestres. Estas piezas, preservadas durante siglos, representan una seña de identidad lúdica de Aragón y la organización espera que pronto sean declaradas Bien de Interés Cultural.








