
La Plaza del Fuerte de Calatayud se convirtió anoche en el epicentro de la emoción y el júbilo bilbilitano. Más de 2.000 personas se congregaron ante la pantalla gigante instalada por el Ayuntamiento para presenciar cómo la selección española de fútbol se alzaba con el título de la Copa del Mundo, en una jornada que ya forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
El ambiente festivo comenzó a fraguarse desde las ocho de la tarde gracias a la animación de DJ David Álvarez, quien se encargó de calentar motores y unificar las voces de una afición entregada mucho antes del pitido inicial. Con los ánimos en todo lo alto, la plaza estalló en alegría con el pitido final y el posterior momento en que los jugadores españoles levantaron el trofeo al cielo.
Tras la coronación del equipo, la euforia se trasladó a las calles repitiendo fielmente las imágenes y los actos de celebración vividos en el año 2010. Los bilbilitanos festejaron por todo lo alto en el Paseo Cortes de Aragón, una arteria principal donde la Policía Local tuvo que intervenir de forma preventiva para regular el tráfico y asegurar la fluidez de la zona, una labor que se saldó con total tranquilidad y sin incidentes. Los baños y cánticos en la emblemática fuente de la Plaza de las Islas Canarias pusieron el broche de oro a una madrugada de fiesta absoluta.
Un triunfo forjado en la épica
El camino hacia la gloria no fue sencillo en los terrenos de juego. La selección española firmó un partido sumamente táctico y de alta intensidad, donde la posesión del balón y la solidez defensiva resultaron claves para neutralizar el empuje rival. Un encuentro reñido que se resolvió por la mínima gracias a una genialidad en el área, manteniendo en vilo a los miles de aficionados bilbilitanos hasta el último segundo del descuento, cuando por fin se pudo desatar la locura colectiva.








