
La Comarca del Aranda ha impulsado recientemente una iniciativa que busca tender puentes entre el pasado y el futuro a través de su Consejo de Infancia y Adolescencia. En el marco de la preparación para el próximo Encuentro de Consejos de Aragón, los jóvenes consejeros y consejeras se han sumergido en un proyecto centrado en el patrimonio, entendido no solo como monumentos físicos, sino como el conjunto de vivencias y relatos que definen la identidad de un territorio.
Bajo la premisa de que las personas y sus historias son piezas fundamentales de la herencia cultural, el grupo ha desarrollado diversas jornadas de trabajo que han incluido una visita muy especial a la residencia de mayores local. Durante este encuentro, los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar de primera mano recuerdos y opiniones de los residentes, recogiendo testimonios que forman parte del legado inmaterial de la comarca.
Esta experiencia ha permitido a los participantes desarrollar dinámicas de equipo y fomentar el aprendizaje mutuo entre diferentes generaciones. A través de la escucha activa y el intercambio de ideas, los niños y adolescentes no solo han aprendido sobre la historia de su entorno, sino que han reflexionado sobre la importancia de construir el futuro respetando y valorando las raíces que les preceden.
La actividad concluye con la satisfacción de haber compartido momentos de risas y trabajo colaborativo, reforzando la idea de que el patrimonio es un elemento vivo que se nutre del contacto humano. Con esta base, los representantes del Aranda se encuentran ahora finalizando los preparativos para compartir sus conclusiones y propuestas en el foro regional de Aragón, llevando consigo la voz y la memoria de sus mayores.








