
Todo está preparado en la capital aragonesa para acoger mañana uno de los actos más emotivos y multitudinarios de las Fiestas del Pilar: la tradicional Ofrenda de Flores. Desde primeras horas de la mañana, miles de personas ataviadas con la indumentaria regional desfilarán ante la imagen de la Patrona para rendirle homenaje y cubrir sus pies con millones de claveles, rosas y gladiolos. Entre la multitud, las comarcas de la Comunidad de Calatayud y el Aranda tendrán un protagonismo destacado gracias a la amplia representación de sus municipios, asociaciones culturales, vecinales y agrupaciones musicales.
La comarca Comunidad de Calatayud acudirá al manto floral con un nutrido número de vecinos y comitivas municipales procedentes de localidades como Abanto, Alarba, Alhama de Aragón, Aniñón, Ariza, Berdejo, Bijuesca, Cabolafuente, Calmarza, Campillo de Aragón, Cervera de la Cañada, Cimballa, Clarés de Ribota, Codos, Contamina, Godojos, Jaraba, Malanquilla, Morata de Jiloca, Moros, Munébrega, Olvés, Orera, Paracuellos de la Ribera, Pozuel de Ariza, Sediles, Terrer, Torrelapaja, Torrijo de la Cañada, Velilla de Jiloca, Villafeliche, Villalba de Perejil, Villalengua y Villarroya de la Sierra. Junto a las corporaciones locales, se sumarán colectivos históricos y culturales como la Asociación Amigos de Valtorres, la Asociación Cultural Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Soledad de Ateca, la Casa de Cetina, La Carrasca de Torrehermosa, La Muriega de Bordalba, las Mujeres Las Callejuelas de Miedes de Aragón, las vecinas de Embid de Ariza, las Mujeres del Prado de Cetina, los Jóvenes de Ibdes y la Asociación de Tercera Edad Virgen del Pilar de Maluenda. La música tradicional de la comarca bilbilitana resonará con fuerza propia gracias a la Banda de Gaitas de Boto Aragonesas Tobed Mudéjar, que acompañará el paso de los oferentes en su trayecto hacia el altar floral.
Por su parte, el Aranda exhibirá también su arraigo tradicional con la presencia de delegaciones de Brea de Aragón, Calcena, Gotor, Illueca, Jarque de Moncayo, Mesones de Isuela, Morés, Nigüella, Oseja, Pomer, Sabiñán, Sestrica, Tierga y Tobed.
Todos ellos desfilarán ante una monumental estructura de unos 15 metros de altura por 16 de anchura, diseñada para resistir las acometidas del cierzo zaragozano. El montaje del piramidal de seis cuerpos y cerca de 40 toneladas de peso comenzó a primera hora del día 10 para garantizar la máxima seguridad y nivelar la ligera inclinación de la plaza. En la cúspide lucirá la figura de la Virgen, de más de tres metros con su corona y manto, lista para recibir el mosaico multicolor que compondrán las flores llegadas de todos los rincones de Aragón.
La jornada festiva completará su brillantez institucional con la procesión de la corporación municipal precedida por maceros y timbaleros, y la posterior salida procesional de la venerada imagen de plata dorada del siglo XVII, obra de Miguel Cubeles y regalada por Bartolomé Morlanes. En un día de profunda significación, la solemnidad litúrgica compartirá espacio con la alegría popular de los miles de aragoneses que, como los llegados del Jalón, el Jiloca y el Aranda, mantendrán viva un año más esta tradición centenaria








