
La feria CAPTUR ha cerrado sus puertas en Calamocha tras un fin de semana marcado por la masiva afluencia de público y un programa ejecutado con absoluta precisión. A pesar de una climatología caprichosa que alternó frío, lluvia y claros de sol durante los días 7 y 8 de marzo, el certamen logró superar todas las expectativas iniciales. La organización registró oficialmente el paso de 8.150 visitantes por el control del Recinto Ferial, una cifra que, en realidad, se queda corta para reflejar el impacto total del evento, ya que cientos de personas adicionales se concentraron en las actividades exteriores de galgos, recorridos de caza y el circuito 4×4 sin llegar a pasar por los tornos de entrada.
El protagonismo de esta edición recayó indiscutiblemente en la juventud. Las áreas recreativas se llenaron de niños y jóvenes que participaron activamente en talleres de montaje de moscas artificiales, lanzamientos de casting y jornadas de pesca en el río Jiloca. La oferta educativa y lúdica fue muy variada, incluyendo desde la fabricación de arcos y cuchillos de cartón hasta la construcción de cajas nido para aves y murciélagos, sin olvidar el éxito de los simuladores virtuales de caza. Estas opciones gratuitas, que además contaron con regalos para los asistentes, garantizaron un relevo generacional vibrante en cada rincón de la feria.
En el plano comercial, los ochenta expositores presentes mostraron su satisfacción por los resultados obtenidos en las amplias zonas dedicadas a la caza, la pesca y la navegación. Aunque las mañanas y tardes comenzaron con largas colas de acceso, la diligencia del equipo de azafatas permitió que el tránsito fuera fluido y cómodo para los asistentes. El contenido teórico y demostrativo también brilló con luz propia; las charlas sobre la PPA y el conejo completaron el aforo, mientras que las sesiones de gastronomía con degustación de trucha y ciervo deleitaron a los paladares más exigentes.
El espectáculo visual no se quedó atrás gracias a actividades como la talla de un corzo con motosierra y los tradicionales paseos con mulas de carga, elementos que reforzaron el carácter activo de CAPTUR. Tras el éxito de este año, que la organización califica de «lujo» dado el pesimismo meteorológico de la víspera, ya se han puesto en marcha los preparativos para el 2027. La próxima cita será histórica, ya que la feria celebrará sus bodas de plata con una vigésimo quinta edición que promete elevar aún más el listón en Calamocha.









