
Este miércoles, la ciudad de Calatayud se convirtió en el escenario de una jornada de profunda reflexión y compromiso con la lectura del manifiesto oficial de la Asociación Española Contra el Cáncer. Bajo el marco del Día Mundial contra el Cáncer, el acto puso el foco en la realidad de las cerca de 800 personas que cada día reciben un diagnóstico en nuestro país, un instante que altera por completo sus prioridades y las de sus familias. El documento leído subraya que el impacto de la enfermedad trasciende lo puramente biomédico, afectando de forma drástica a la vida personal, laboral y emocional de quienes la padecen.
El mensaje central del manifiesto bilbilitano ha sido la exigencia de un nuevo modelo de atención que sitúe a la persona en el centro del sistema. Esta propuesta defiende que humanizar la asistencia no es solo una cuestión ética, sino un elemento con impacto directo en los resultados clínicos y en la salud del paciente. En este sentido, se ha hecho un llamamiento urgente para que la voz del enfermo sea la prioridad absoluta, permitiendo que tanto pacientes como familiares participen activamente en la toma de decisiones informadas sobre su salud.
La jornada también sirvió para reivindicar que el bienestar psicológico y social se integre como un derecho estructural e inseparable del cuidado clínico, acompañando al paciente desde el diagnóstico hasta la supervivencia o los cuidados finales. Durante la lectura, se insistió en la necesidad de reducir la burocracia, mejorar los espacios asistenciales y, de manera muy especial, cuidar a los cuidadores, cuyo bienestar es fundamental para el equilibrio de la persona afectada.
Finalmente, el acto en Calatayud concluyó con una firme petición de compromiso a toda la sociedad para aminorar los obstáculos que surgen durante el proceso oncológico. La Asociación recordó que este 4 de febrero representa una oportunidad única para alcanzar un pacto común que garantice una red de atención compacta y personalizada, capaz de responder de forma integral al que se considera el mayor reto sociosanitario de la actualidad.










