
La red ferroviaria que conecta Aragón con el centro peninsular se enfrenta a una importante alteración operativa tras la decisión de Adif de limitar la velocidad máxima a 160 km/h en diversos puntos estratégicos. Esta medida, adelantada por la Cadena SER, responde a la detección de diversas anomalías técnicas y un estado deficiente en ciertos tramos del trazado, lo que ha obligado al gestor de infraestructuras a priorizar la seguridad frente a la puntualidad.
La consecuencia más inmediata para los usuarios será un incremento notable en la duración de los trayectos. Según las estimaciones actuales, los tiempos de viaje podrían dispararse entre un 40% y un 50%, lo que se traduce en retrasos que, en los casos más críticos, superarán la media hora de demora respecto al horario habitual.
Esta situación afecta con especial dureza al eje que une la provincia de Zaragoza con Madrid. El punto de mayor conflicto se localiza en los más de 150 kilómetros de vía situados entre la localidad de Cetina, en la Comarca Comunidad de Calatayud, y Mejorada del Campo, en la Comunidad de Madrid. Al ser este el tramo que presenta mayores irregularidades, los trenes se ven obligados a circular muy por debajo de su capacidad comercial permitida, comprometiendo la fluidez de una de las arterias ferroviarias más transitadas del país.
Adif ya ha dado traslado oficial de estas restricciones a los maquinistas y a las empresas operadoras que circulan por la línea. Por el momento, estas limitaciones se mantienen con carácter temporal mientras se evalúan las intervenciones necesarias para devolver la vía a sus estándares óptimos de mantenimiento. Mientras tanto, los viajeros deberán ajustar sus previsiones ante una infraestructura que, de forma preventiva, ha echado el freno.








