
Este pasado viernes finalizaban los trabajos de mejora y renovación integral del lado pares de la avenida de Valencia, en el barrio de San Antonio de Calatayud. Las aceras más amplias y accesibles, el nuevo pavimento, la vegetación y el arbolado que no existía, la iluminación y el mobiliario urbano, han transformado ese lateral desde la entrada al barrio y hasta la plaza de la iglesia.
Estos trabajos dan continuidad a las mejoras realizadas en los accesos que se hicieron a este barrio bilbilitano, y después en el lateral del Colegio Baltasar Gracián, avanzando en la recuperación y modernización de los espacios públicos.
La actuación ha permitido renovar más de 650 metros de aceras, que eran muy estrechas, y que con su actual anchura hasta de 3 metros permite mejorar los accesos a los bloques de viviendas y establecimientos comerciales.
Se ha renovado el pavimento acorde a las renovaciones que se están haciendo en otras zonas de la ciudad. Se incorporado nuevo arbolado y se han colocado grandes jardineras lineales junto a las aceras que contribuyen a mejorar la imagen del entorno y a ordenar y hacer más segura la circulación. Los bancos, las papeleras y los puntos de luz son nuevos, reforzándose notablemente la iluminación.
El resultado es un itinerario peatonal accesible y continuo, que conecta la rotonda de entrada al barrio con la plaza de la iglesia, mejorando la movilidad y la comodidad de los vecinos.

Renovación red general de agua
El concejal de Urbanismo en el consistorio bilbilitano, José Manuel Gimeno, ha agradecido la compresión de los vecinos, comerciantes y de los usuarios de esta vía a los que ha pedido disculpas por las molestias durante la ejecución. Durante ese tiempo, la circulación en ese tramo ha estado regulada por un semáforo al limitarse a un único carril en ambos sentidos.
Esta era una obra de gran envergadura y dificultad y, “aunque la transformación más visible está en la superficie, una parte muy importante de los trabajos se ha desarrollado bajo estas nuevas aceras”, indicaba José Manuel Gimeno.
Durante los cuatro meses de obras y “con una notable complejidad técnica, se ha sustituido un tramo de 120 metros de la gran tubería de abastecimiento general de la ciudad”. Era muy antigua y de fibrocemento y para mantener el suministro de agua durante la intervención fue necesario duplicar provisionalmente la red. Esta segunda infraestructura se ha quedado instalada “como conducción complementaria y permitirá disponer de una alternativa en caso de avería en la tubería principal”.
Además, se han renovado otras conducciones de abastecimiento y saneamiento que se encontraban obsoletas, las líneas eléctricas de media tensión y se han acondicionado los pasos de varias acequias.
Han sido unos trabajos en los que ha habido que afrontar dificultades técnicas que han sido resueltas con diligencia, por lo que Gimeno y el alcalde, José Manuel Aranda, han dado las gracias al responsable de la empresa bilbilitana RRD, la adjudicataria. Ha sido en una visita a la zona junto con personal técnico del departamento de Urbanismo del consistorio, que ha cuidado esta remodelación desde su diseño y hasta su finalización.
Con esta actuación terminada, el barrio de San Antonio cuenta con un acceso más accesible, seguro y renovado, y con unas infraestructuras básicas modernizadas para dar servicio a la ciudad durante muchos años.
El presupuesto total ha ascendido a 425.000 euros con las mejoras incorporadas en la infraestructura de abastecimiento, y se ha contado con una subvención de la Diputación Provincial de Zaragoza.








