
Un grupo de peregrinos bilbilitanos, encabezado por D. Javier Vicente Sanz Lozano, prior del Cabildo de la Basílica del Santo Sepulcro de Calatayud, ha completado un periplo espiritual de varios días a través de los escenarios más significativos de la Biblia en Tierra Santa. La iniciativa ha destacado por la profunda vivencia comunitaria, la renovación de fe de sus participantes y por constatar la paulatina reactivación del flujo internacional de peregrinos a la región.
Durante las primeras jornadas, los expedicionarios recorrieron puntos emblemáticos del norte como el monte Carmelo, la basílica de Stella Maris y la cueva de San Elías. En Nazaret, además de celebrar la Santa Misa en la basílica de la Anunciación, el grupo rindió tributo a las raíces españolas con una ofrenda floral a la Virgen del Pilar, cuya imagen preside un espacio dentro del templo. La estancia en Caná brindó uno de los momentos más entrañables de la expedición, cuando los cuatro matrimonios participantes renovaron sus promesas matrimoniales en la iglesia que conmemora el primer milagro de Jesús.
El itinerario continuó por el mar de Galilea, donde el grupo visitó la iglesia del Primado de Pedro, descendió a la orilla del lago, recorrió el monte de las Bienaventuranzas y se adentró en Cafarnaún. Tras surcar las aguas de Galilea en barco y almorzar en Magdala, los peregrinos ascendieron al monte Tabor, acompañados por las explicaciones del franciscano fray José María y del P. Carlos, guardián del santuario.
Camino del sur, la expedición hizo parada en Jericó para celebrar la eucaristía en la parroquia del Buen Pastor y evocar el pasaje de Zaqueo. Posteriormente, renovaron las promesas bautismales en las aguas del río Jordán y se adentraron en Qumrán para conocer el enclave histórico donde se hallaron los célebres manuscritos esenios, completando el paso por la zona con la tradicional experiencia en las aguas salinas del Mar Muerto.
En la recta final del viaje, la vivencia espiritual se centró en Belén y Jerusalén. Los peregrinos visitaron la iglesia de la Virgen de la Leche y el campo de los pastores en Beit Sahour, donde celebraron la eucaristía en una de sus grutas, para después venerar el lugar del Nacimiento de Cristo en la basílica de la Natividad. Ya en la ciudad santa, tras contemplar el Muro de las Lamentaciones, recorrieron el monte de los Olivos, celebraron la eucaristía dominical en Dominus Flevit y concluyeron con un sobrecogedor rezo del Vía Crucis a lo largo de la Vía Dolorosa hasta llegar a la basílica del Santo Sepulcro, donde veneraron la piedra de la unción y la gruta de la Resurrección.
En el marco de este itinerario, D. Javier Vicente Sanz Lozano fue recibido oficialmente en el Patriarcado Latino por el Vicario General Patriarchal, Mons. William Shomali, en una recepción en la que se le hizo entrega de la medalla de peregrino. La expedición concluyó en un ambiente de serenidad y esperanza ante la progresiva vuelta de viajeros de todo el mundo a estos sagrados enclaves.









