
Esta misma mañana, la cultura y la tradición bilbilitana han vivido un hito histórico con la entrega oficial del diploma que acredita a las Fiestas de San Roque de Calatayud como Fiesta de Interés Turístico Nacional. La ceremonia ha tenido lugar en el Salón de Baile del Teatro Real de Madrid a las 11:00 horas, presidida por el ministro de Industria y Turismo del Gobierno de España, Jordi Hereu.
El reconocimiento, que avala la antigüedad, la originalidad, el arraigo popular y la proyección turística y mediática de estas celebraciones, concluye un intenso proceso administrativo iniciado en los últimos años. La concesión se aprobó el pasado 30 de julio por resolución de la Secretaría de Estado de Turismo y fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 16 de septiembre, apenas un mes después de la conclusión de los festejos patronales de este año.
Hasta la capital se ha desplazado una representación de la ciudad encabezada por el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, quien ha sido el encargado de recoger la distinción. Junto a él han asistido el presidente de Interpeñas, Gerardo Bernal; la presidenta de la Cofradía, Isabel Muñoz; el anterior concejal de Festejos, Héctor Sarriá —impulsor de los trámites para cumplir con los requisitos exigidos—, y el cronista oficial de la ciudad, Carlos de la Fuente, autor de la memoria histórica del expediente.
El acto se ha abierto con las palabras de Ana Muñoz Llabrés, directora general de Políticas Turísticas, seguidas de la intervención de la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau. Durante la gala se han entregado primero las acreditaciones a las nuevas Fiestas de Interés Turístico Internacional, entre las que figuran Las Bodas de Isabel de Segura de Teruel, la Semana Cervantina de Alcalá de Henares, el Festival de Exaltación del Botillo de Bembibre, los Moros y Cristianos de Elda y la Ruta de la Pasión Calatrava.
Posteriormente se ha dado paso a las 11 celebraciones que se incorporan al catálogo de Fiestas de Interés Turístico Nacional, elevando el total en España a 165, de las cuales 12 se encuentran en Aragón. Junto a San Roque de Calatayud, han recogido su galardón fiestas representativas como las Fiestas del Ángel de Teruel, la Carrera del Agua de Lanjarón, El Vítor de Horcajo de Santiago, el Entroido de Cobres de Vilaboa, el Festival de la Manzana de Villaviciosa, la Fiesta de la Vendimia de Jumilla, la Fiesta del Mejillón y del Berberecho de Vilanova de Arousa, las Jornadas Calderonianas de Yepes, La Fiesta del Pino de Teror y los Moros y Cristianos de Calp.
El ministro Jordi Hereu ha clausurado el evento destacando el impacto de este distintivo, que aportará una mayor visibilidad y proyección internacional al San Roque bilbilitano, rindiendo homenaje a todas las generaciones que han mantenido viva la festividad.
Aunque la estructura organizativa actual de las peñas data de los años cincuenta del siglo XX, la devoción a San Roque cuenta con hondas raíces en la localidad. Existen evidencias documentales de actos populares desde el siglo XIX y testimonios de la presencia de una reliquia del santo en el convento del Carmen Descalzo ya en 1520. Esta tradición multisecular ha preservado ritos como el canto de los gozos y la veneración en su ermita, cuyos primeros registros datan del año 1600, combinando el fervor religioso con el carácter festivo que hoy se consagra en las crónicas de la ciudad.









