
La Cruz Roja de Calatayud ha sido activada en el operativo de emergencia desplegado por el virulento incendio forestal que azota la comarca de las Cinco Villas, originado en el municipio de Orés. Con el fuego plenamente activo y tras haber devorado ya unas 4.500 hectáreas, la prioridad absoluta de los servicios de emergencia se ha centrado en salvaguardar a las personas de los municipios afectados.
Para ello, la asamblea bilbilitana de Cruz Roja ha movilizado a varios de sus voluntarios y dos vehículos de transporte adaptado. Su labor principal y más crítica está siendo el desalojo ordenado y seguro de residencias de ancianos y centros de mayores en las zonas de peligro. Durante la jornada de hoy y tal y como aseguran desde Cruz Roja, estos equipos centran todos sus esfuerzos sobre el terreno en la evacuación del núcleo de Malpica de Arba, facilitando el traslado de personas con movilidad reducida o necesidades especiales hacia zonas seguras y albergues provisionales.
La gravedad del incendio ha obligado al Gobierno de Aragón a activar la Situación Operativa 2 Nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO). Bajo este estricto protocolo de emergencia, además de Malpica de Arba, se ha ordenado la evacuación preventiva total de los cascos urbanos de Orés, Asín y Luesia ante el avance de las llamas y la intensa humareda que rodea a las poblaciones.
Un gigantesco bloque de extinción trabaja en el terreno
Mientras los voluntarios de la Cruz Roja, entre los que se encuentran los de Calatayud, aseguran la protección y el traslado de los ciudadanos, un enorme contingente humano y técnico trabaja sin descanso para intentar perimetrar el fuego. El operativo de INFOAR del Gobierno de Aragón lidera las tareas en primera línea con un despliegue sobre el terreno de once brigadas terrestres, diez autobombas, cinco bulldozers y cuatro brigadas helitransportadas con sus respectivos helicópteros, todos ellos coordinados de forma directa por el Puesto de Mando Avanzado y sus técnicos de extinción.
A este esfuerzo autonómico se ha sumado el Ministerio de Defensa a través de la Unidad Militar de Emergencias, que aporta ochenta militares repartidos en dos secciones equipadas con doce autobombas, dos nodrizas y dos bulldozers. Asimismo, el Gobierno de España interviene mediante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, aportando dos aviones anfibios Focas, tres brigadas helitransportadas de refuerzo pertenecientes a las bases de Daroca, Lubia y Prado de los Esquiladores, además de diversos helicópteros y aviones de coordinación procedentes de Reus, Navarra y Plasencia del Monte.
Finalmente, el cuerpo de Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza colabora activamente con doce camiones nodriza y dos bombas forestales, contando con el apoyo de los Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza. La magnitud del suceso ha despertado una rápida respuesta solidaria del resto del país, sumando al dispositivo de emergencia diversos recursos y bomberos forestales procedentes de las comunidades vecinas de Navarra, Castilla y León, La Rioja, la Comunidad Valenciana y Cataluña, que colaboran codo con codo para frenar el avance de las llamas.








