
La jornada dominical concluyó con complicaciones severas para cerca de mil viajeros que realizaban el trayecto en alta velocidad entre Barcelona y Madrid. Alrededor de las nueve de la noche, un convoy de la compañía Ouigo sufrió una avería mecánica que le obligó a detener su marcha por completo a la altura de la estación de Calatayud.
El incidente técnico inmovilizó el tren en los andenes de la localidad bilbilitana, activando los protocolos de asistencia de la operadora ferroviaria. Para solventar la situación y permitir que los afectados completaran su viaje, se gestionó el envío de un nuevo tren al lugar, donde se llevó a cabo el transbordo de todo el pasaje antes de reanudar el trayecto hacia la capital española.
Este contratiempo ha vuelto a encender las quejas de los usuarios, quienes recuerdan que no es la primera vez que la estación de Calatayud se convierte en el escenario de paradas forzosas y retrasos significativos debido a fallos en las líneas de alta velocidad que conectan el noreste con el centro del país.








